Después de cinco partidos al hilo sin alegrías, Sol de Mayo se reencontró con el triunfo al derrotar de local por 3 a 1 a Independiente RC, que se hunde en el fondo de la tabla.
Fue una bocanada de oxígeno para el equipo de la capital rionegrina que pudo escaparse de la zona de descenso y sumar su quinta victoria en el certamen federal.
En el arranque dominó el Rojo sin generar peligro aunque a los 7 se durmió la defensa, Matías Sosa tiró el centro para que Federico Faroux , en soledad, conectara de cabeza la pelota y para mandarla al fondo de la red. Era el 1-0.
Ambos equipos se intercambiaban el dominio de la pelota pero sin lograr llegadas claras a los arcos. Hasta que a los 24′, Independiente se durmió en el medio y lo pagó caro. Tras un centro de Bruno Sepúlveda, Faroux la dejó pasar para Emmanuel González que entró solo para clavarla abajo del cuerpo del “1” y poner el 2 a 0.
Para el complemento, el técnico de la visita, Eduardo Labiano ensayó un esquema más ambicioso con tres delanteros, en busca del empate. De todas maneras, al comienzo del ST sólo se vio poco fútbol en ambos equipos, con mucho roce en la mitad de la cancha.
A los 23, Juan Abaca le puso suspenso al partido porque tras capturar una pelota que quedó boyando en el área, ante la salida del arquero Albiceleste la tocó y puso el descuento .
El partido nuevamente se pinchó por varios minutos y cuando el Rojo comenzó a amenazar con el empate, Carlos Piñero se mandó al ataque, tiró el centro y Sepúlveda de cabeza clavó el balón en el ángulo para el 3 a 1 final.
Con este resultado los viedmenses pueden respirar, después de tres empates y dos derrotas que lo habían dejado en zona de descenso.