El legislador Francisco González aseguró hoy que el radicalismo viedmense “se debe aglutinar” para “fortalecer” al candidato José Luís Foulkes, tras las internas del domingo pasado. “Hay que apelar a la madurez de los dirigentes”, dijo y habló de un posible voto castigo del electorado viedmense contra el gobierno provincial: “Es una herramienta”, señaló. “Nosotros en todo momento tratamos de buscar equilibrios y darnos los espacios para la discusión. Después de la interna, el máximo objetivo es que nuestro candidato llegue lo más fortalecido al 17 de marzo”, manifestó el parlamentario. Opinó que “todos los sectores se deben aglutinar y demostrar que el radicalismo está vivo, que tiene vocación de poder y que sigue siendo una alternativa”. En este sentido, opinó que el radicalismo de Viedma “tiene una responsabilidad más que importante”. Destacó la tarea de la presidenta del partido, María Inés García, para “juntar a todos los sectores” y confirmó que la ex legisladora mantuvo encuentros con Foulkes y con Mario De Rege. También remarcó que el ex gobernador Miguel Saiz se reunió con el intendente interino. “Hay que apelar a la madurez de los dirigentes en la búsqueda de este equilibrio. Hay que darse un margen para la autocrítica, ver errores y fortalezas”, subrayó el ex secretario de la Gobernación. Sobre el futuro del bloque de legisladores admitió que “también ahí nos debemos una autocrítica, especialmente para ver como seguimos siendo una oposición verdadera y real”. Pero aclaró que “después llegará el momento de estas discusiones” porque “ahora la prioridad es el 17 de marzo”. Por otro lado, González aseguró que Viedma “tiene mucho que plantearle al gobierno provincial” y dio a entender que la imagen negativa que tiene esta gestión en la ciudad podría notarse en las urnas con una especia de voto castigo contra Mario Sabbatella. “Hubo alguna animosidad de este gobierno hacia la localidad de Viedma. La sociedad habla con su voto y en la elección de marzo esto tendrá mucho que ver”, anticipó. Agregó que este voto castigo “es una herramienta que tienen los viedmenses” para manifestarse en la votación y señaló especialmente a “los miles de contratados que hoy están en su casa y perdieron su trabajo, a los empleados que se sintieron maltratados y a la Cámara de Comercio que se queja sobre la caída de los ingresos”.