El argentino Jorge Bergoglio es el Papa 266

El cardenal argentino se convirtió en el nuevo Papa. Nació en Buenos Aires 17 de diciembre de 1936, hijo de italianos, tiene 76 años. Defendió la última dictadura militar en Argentina. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina en dos ocasiones. Se mostró opositor al gobierno de CFK en más de una oportunidad. De ahora en más, “El Papa Francisco I”

Como Papa, Bergoglio dijo que los cardenales fueron a buscar al Papa “al fin del mundo” y pidió una oración por Benedicto XVI

El cardenal protodiácono, el francés Jean Louis Tauran, proclamó desde el balcón de la Basílica de San Pedro la famosa frase en latín “Anuntio vobis gaudium, habemus Papam” (“Os anuncio una gran alegría, tenemos Papa”), con la que reveló al mundo el nombre del 266º sumo pontífice ante 1.200 millones de católicos.

Bergoglio se asomó luego para impartir su primera bendición “urbi et orbi” (“a la ciudad y al mundo”) vestido por primera vez con la sotana blanca papal.

“Comenzamos este camino con el pueblo, un camino de fraternidad y amor”, expresó, luego de las primeras oraciones en el balcón desde donde se presentó a los fieles.

“Rezamos por todo el mundo, por una gran fraternidad”, continuó.

“Que este camino que comienza hoy sea fructífero”, deseó Bergoglio, conocido en adelante como Francisco.

Durante la hora que separó su elección de su presentación pasó por la llamada “Sala de las lágrimas”, donde los elegidos suelen llorar allí en relativa intimidad, ante la magnitud de la responsabilidad que acaban de asumir.

Con esta elección concluyen cuatro semanas inéditas en la historia moderna de la Iglesia después de la renuncia inesperada de Benedicto XVI, alegando “falta de fuerzas”, un hecho sin precedentes en los últimos siete siglos.

El nuevo pontífice también tendrá que responder a los escándalos que estallaron durante el último pontificado, como el de los abusos sexuales a menores o el caso “VatiLeaks” de filtración de documentos confidenciales del pontífice que terminó por revelar una trama de abuso de poder en la Curia, el gobierno central del Vaticano.

A estos problemas, se suma una pérdida de influencia de la Iglesia debido a la disminución de fieles y a las críticas de una parte de los católicos por hacer oídos sordos a la evolución del mundo moderno en temas como el papel de la mujer en la Iglesia y la sexualidad.

Los 115 cardenales, de 51 países de los cinco continentes, entraron en cónclave el martes. Según la constitución apostólica, debían permanecer recluidos hasta que un candidato obtuviera dos tercios de los votos, en este caso 77.

Bergoglio y Dictacura. El periodista Horacio Verbitsky denunció que “el rol del Bergoglio en la desaparición de sacerdotes y el apoyo a la represión dictatorial fue confirmado por cinco testimonios-.Entre ellos atestiguaron  un sacerdote y un ex sacerdote, una teóloga, un seglar de una fraternidad laica que denunció en el Vaticano lo que ocurría en la Argentina en 1976 y un laico que fue secuestrado junto con dos sacerdotes que no reaparecieron.

Otro periodista, Walter Goobar, indica que Bergoglio fue citado como testigo por el tribunal pero el jefe de la Iglesia Católica argentina se amparó en el artículo 250 del Código Procesal Penal de la Nación que establece que los altos dignatarios oficiales “no estarán obligados a comparecer” ante un tribunal, por lo que la audiencia tuvo que trasladarse a la sede del Episcopado.

Durante el histórico  juicio a las Juntas realizado en julio de 1985, el sacerdote Orlando Yorio -que estuvo secuestrado en la ESMA entre mayo y octubre de 1976-, declaró:  “Bergoglio no nos avisó del peligro en ciernes.”

Años más tarde, el sacerdote que falleció en agosto de 2000 negó que el actual arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio haya hecho algo por su libertad “sino todo lo contrario” .

El pàdre Yorio le tenía tanto miedo a Bergoglio que en 1992 cuando Antonio Quarracino lo nombró obispo auxiliar, Yorio se mudó al Uruguay. “No tengo indicios para pensar que Bergoglio nos liberó, al contrario. A mis hermanos les avisó que yo había sido fusilado, no sé si lo dijo como cosa posible o segura, para que fueran preparando a mi madre. Cuando quedé en libertad Bergoglio me confesó que dos veces lo visitó un oficial de la policía para avisarle sobre  nuestro fusilamiento. Fuera del país, en el New York Times se publicó la noticia de nuestra muerte, la Cruz Roja internacional tenía esa información”, narró Yorio. A su juicio, Bergoglio “tenía comunicación con el almirante  Massera, le habrían informado que yo era el jefe de los guerrilleros y por eso se lavó las manos y tuvo esa actitud doble. No esperaban que no pudieran encontrar nada para acusarme, ni que saliera vivo.

El padre Yorio sostenía que Bergoglio estuvo presente en la casa operativa de la Armada en la que pasaron varios meses luego de salir de la ESMA. “Una vez nos dijeron que teníamos visita importante. Vino un grupo de gente a la que no pudimos ver porque estabamos con los ojos vendados, pero Francisco Jalics sintió que uno era Bergoglio”, afirmó el sacerdote.

El padre Yorio no sólo se basó en las percepciones sensoriales de su compañero de cautiverio.El propio Bergoglio reconoció ante otros familiares haber visto a Yorio y Jalics durante su cautiverio y dio detalles que resultaron ser correctos.

En su libro Iglesia y dictadura, editado en 1986, cuando Bergoglio no era conocido fuera del mundo eclesiástico, Emilio Mignone lo mencionó como ejemplo de “la siniestra complicidad” eclesiástica con los militares, que “se encargaron de cumplir la tarea sucia de limpiar el patio interior de la Iglesia, con la aquiescencia de los prelados”. Según el fundador del Centro de Estudios Legales y Sociales “en algunas ocasiones la luz verde fue dada por los mismos obispos.

Para muchos sacerdotes, Bergoglio es el responsable de que la Compañía de Jesús argentina sea retrógrada, conservadora, con una postura cercana al integrismo, lo cual es un caso único en el mundo, donde los jesuitas se destacan por lo contrario.

Otro de los puntos oscuros en torno a la vida de Bergoglio es que nunca quiso presentarse ante la Justicia. Cuandose realizó el juicio a las Juntas, Yorio pidió que compareciera y fue citado pero rehusó presentarse, argumentando que estaba enfermo en Córdoba. Esa actitud de Bergoglio explica las razones por las que ha volcado todo el peso de la Iglesia en contra de la revisión judicial de los crímenes cometidos durante la dictadura militar.

Cercano al poder miliitar en general y a la marina en particular, el cardenal  Bergoglio estuvo muy ligado al almirante Emilio Massera a traves de la Universidad de El Salvador que estaba manejada por la organización Guardia de Hierro. Dentro de la estructura del masserismo, esa organización paramilitar intervino en la apropiación de los bienes de los desaparecidos.57644_internacionales

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