Junto a la fiscal María Marta Corrado y efectivos de la Policía Científica, la denunciante participó de la diligencia efectuada en el lugar donde habría estado cautiva.
La víctima del resonante caso registrado el año pasado en esta ciudad, en el que están involucrados Estefanía Heit y Jesús María Olivera, volvió ayer a la casa donde estuvo cautiva, para participar de una inspección ocular con la presencia de la fiscal María Marta Corrado.
Además de Sonia Molina y de la titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14, de Bahía Blanca, participaron de la diligencia judicial efectivos de la Policía Científica suarense y luego se sumaron los abogados defensores Mariano Jara y Claudio Lofvall.
La doctora Corrado y la denunciante llegaron al domicilio de Grand Bourg 1823, poco después de las 10.30, y permanecieron en el inmueble durante más de tres horas.
Dentro de la casa, Molina hizo un repaso del horror que le tocó vivir durante su cautiverio que habría durado tres meses, además de recorrer el patio de la finca y explicar cronológicamente cómo se desarrolló su fuga.
Pasadas las 14, Corrado, Molina y los efectivos policiales, se trasladaron a la casa de Los Andes 432, cuyo patio se comunica con el del inmueble de los sospechosos, y luego se dirigieron a otra residencia vecina, a través de la cual la víctima habría logrado ganar la calle, para luego pedir auxilio a un sereno y, posteriormente, trasladarse en taxi hasta Pueblo San José, donde alertó del hecho a la policía.
El periplo de la víspera terminó en la sede de la Policía Científica, donde fue labrada el acta en la cual se detallaron los elementos incautados en la vivienda de Grand Bourg, entre otros documentos y prendas de vestir, que serán incluidos como pruebas de cargo.
Además de Sonia Molina y de la titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14, de Bahía Blanca, participaron de la diligencia judicial efectivos de la Policía Científica suarense y luego se sumaron los abogados defensores Mariano Jara y Claudio Lofvall.
La doctora Corrado y la denunciante llegaron al domicilio de Grand Bourg 1823, poco después de las 10.30, y permanecieron en el inmueble durante más de tres horas.
Dentro de la casa, Molina hizo un repaso del horror que le tocó vivir durante su cautiverio que habría durado tres meses, además de recorrer el patio de la finca y explicar cronológicamente cómo se desarrolló su fuga.
Pasadas las 14, Corrado, Molina y los efectivos policiales, se trasladaron a la casa de Los Andes 432, cuyo patio se comunica con el del inmueble de los sospechosos, y luego se dirigieron a otra residencia vecina, a través de la cual la víctima habría logrado ganar la calle, para luego pedir auxilio a un sereno y, posteriormente, trasladarse en taxi hasta Pueblo San José, donde alertó del hecho a la policía.
El periplo de la víspera terminó en la sede de la Policía Científica, donde fue labrada el acta en la cual se detallaron los elementos incautados en la vivienda de Grand Bourg, entre otros documentos y prendas de vestir, que serán incluidos como pruebas de cargo.
Mañana productiva
Al cabo del procedimiento, Sonia Molina no quiso formular declaraciones ante los medios de prensa, pero afirmó que inmediatamente volvería a Río Colorado, donde vive con su familia.
En cambio, la fiscal Corrado indicó que “la mañana fue muy productiva. La idea de estar en el lugar del hecho nos ilustra de cómo sucedieron las cosas. Sonia nos pudo contar en cada rincón cómo pasaron las cosas y secuestrar material valioso”.
Agregó que “se secuestraron un celular y una cámara de fotos que no habrían sido observados en primera instancia, además de un bate de béisbol”.
Para la fiscal, esos elementos serían probatorios de los hechos imputados.
“Hay productos químicos, ropas, una cámara fotográfica, un teléfono, documentación importante…”, detalló.
La fiscal también mencionó que Sonia Molina estaba muy entera antes de comenzar la inspección, pero que hacia el final del recorrido, cuando tuvo que salir al patio, se quebró.
“Sabemos que son situaciones traumáticas. Ella estaba preparada para este momento, podía pasar esto, pero Sonia es una mujer muy fuerte”, sostuvo Corrado.
“Hemos obtenido material que fue señalado por la víctima como utilizado por los imputados para dejarla en un estado de alteración de sus sentidos. Se habla de una situación de sometimiento, pero nosotros esperamos los resultados de las pericias. Además, queremos saber el contenido de la cámara que hemos secuestrado hoy (por ayer)”, dijo.
El material secuestrado, según la instructora, así como el estado de la casa, que presentaba sus puertas sin picaportes, harían que se corrobore la acusación.
“Además, vimos de qué manera ella pudo escaparse y nos dimos cuenta que fue de la manera que lo relató. Esta era una diligencia que teníamos pendiente, pero no podemos decir que ya podemos comenzar con el juicio, porque faltan, entre otras cosas, las pericias psiquiátricas y psicológicas”, manifestó la fiscal.
Al cabo del procedimiento, Sonia Molina no quiso formular declaraciones ante los medios de prensa, pero afirmó que inmediatamente volvería a Río Colorado, donde vive con su familia.
En cambio, la fiscal Corrado indicó que “la mañana fue muy productiva. La idea de estar en el lugar del hecho nos ilustra de cómo sucedieron las cosas. Sonia nos pudo contar en cada rincón cómo pasaron las cosas y secuestrar material valioso”.
Agregó que “se secuestraron un celular y una cámara de fotos que no habrían sido observados en primera instancia, además de un bate de béisbol”.
Para la fiscal, esos elementos serían probatorios de los hechos imputados.
“Hay productos químicos, ropas, una cámara fotográfica, un teléfono, documentación importante…”, detalló.
La fiscal también mencionó que Sonia Molina estaba muy entera antes de comenzar la inspección, pero que hacia el final del recorrido, cuando tuvo que salir al patio, se quebró.
“Sabemos que son situaciones traumáticas. Ella estaba preparada para este momento, podía pasar esto, pero Sonia es una mujer muy fuerte”, sostuvo Corrado.
“Hemos obtenido material que fue señalado por la víctima como utilizado por los imputados para dejarla en un estado de alteración de sus sentidos. Se habla de una situación de sometimiento, pero nosotros esperamos los resultados de las pericias. Además, queremos saber el contenido de la cámara que hemos secuestrado hoy (por ayer)”, dijo.
El material secuestrado, según la instructora, así como el estado de la casa, que presentaba sus puertas sin picaportes, harían que se corrobore la acusación.
“Además, vimos de qué manera ella pudo escaparse y nos dimos cuenta que fue de la manera que lo relató. Esta era una diligencia que teníamos pendiente, pero no podemos decir que ya podemos comenzar con el juicio, porque faltan, entre otras cosas, las pericias psiquiátricas y psicológicas”, manifestó la fiscal.
Del defensor
A su turno, el doctor Mariano Jara precisó que “pedimos el secuestro de algunos elementos que hacen a la defensa, sobre todo documentos, recibos…” y aclaró que “no hemos tenido hasta el día de hoy el resultado de las computadoras y no existe hasta ahora ningún video comprometedor”.
Añadió que “hubo cuestiones desestimadas en su momento por la fiscal que ahora son tenidas en cuenta. Se habla de estafa y ahora tenemos elementos que respaldan la veracidad de los dichos de Estefanía Heit”.
Los hechos investigados fueron descubiertos el pasado 12 de noviembre y por ellos Heit está imputada de reducción a la servidumbre o situación análoga y estafas reiteradas, en concurso real con lesiones, mientras que los cargos contra Olivera son los mismos, pero a ellos se agrega el más grave, de abuso sexual.
A su turno, el doctor Mariano Jara precisó que “pedimos el secuestro de algunos elementos que hacen a la defensa, sobre todo documentos, recibos…” y aclaró que “no hemos tenido hasta el día de hoy el resultado de las computadoras y no existe hasta ahora ningún video comprometedor”.
Añadió que “hubo cuestiones desestimadas en su momento por la fiscal que ahora son tenidas en cuenta. Se habla de estafa y ahora tenemos elementos que respaldan la veracidad de los dichos de Estefanía Heit”.
Los hechos investigados fueron descubiertos el pasado 12 de noviembre y por ellos Heit está imputada de reducción a la servidumbre o situación análoga y estafas reiteradas, en concurso real con lesiones, mientras que los cargos contra Olivera son los mismos, pero a ellos se agrega el más grave, de abuso sexual.