101 años de vida.
No ha pasado un siglo cualquiera. Mucho menos en lo referente a tecnología.
Alcanza con pensar, desde el lugar de quienes rondamos las cuatro décadas, que nuestros abuelos no vivieron la mayor parte de su vida en forma muy diferente de nuestros bisabuelos. Pero luego las cosas comenzaron a acelerarse: electricidad, automóviles, la radio… Nuestros padres ya vivieron una infancia diferente, mientras en algunos centros científicos empezaban a usarse las primeras computadoras, esas gigantes que usaban válvulas. Y vinieron el teléfono, la televisión… más o menos entonces aparecimos nosotros, casi al tiempo en que en Estados Unidos se ponía en marcha Arpanet, la red militar que luego fue la base de internet. Y el siglo XX siguió su marcha, y llegaron las computadoras personales: primero a nuestros escritorios, luego a nuestras casas. Crecimos con los juegos de vídeo, y nuestra niñez fue muy distinta a la de nuestros mayores. Pero eso sí.
Siempre estuvo el diario.
Acompañando e informando a sus lectores, sirviendo primero como casi único medio para conocer lo que pasaba un poco más allá de su ciudad de origen. Luego, acercando los hechos más importantes de la región, el país y el mundo. Construyendo un canal de comunicación entre lectores y anunciantes.
“Río Negro”, a lo largo de toda su historia, ha ido incorporando adelantos tecnológicos, tanto los relacionados con la producción gráfica industrial, como los de la electrónica e informática.
El sistema editorial Milenium Crossmedia es empleado por muchos medios líderes en sus mercados. La esencia del mismo es la facilidad para recibir información desde múltiples fuentes, gestionarla, almacenarla y entregarla en diversos formatos, aprovechando las bondades de cada plataforma disponible, papel, Internet, u otras. Es la herramienta fundamental para la labor diaria de una redacción que, al ritmo de los tiempos, ha ido ganando horas de actividad, produciendo contenidos on-line desde las primeras horas de la mañana, continuando con la preparación de la edición impresa, y llegando a los lectores en el tradicional formato papel o como edición electrónica a sus iPads.
También el área comercial del diario acompaña estos cambios. Tanto las sucursales y receptorías, como el equipo de promotores publicitarios han ido incorporando las nuevas tecnologías, para que sea más fácil y rápido publicar clasificados o anunciar productos o servicios en forma destacada, sea en el cuerpo principal o en suplementos. Y ahora es más fácil publicar clasificados, desde casa, por Internet.
No sabemos qué le deparará el futuro a nuestros hijos y nietos. Sabemos, sin dudas, que el mundo que les tocará será distinto al nuestro.
Pero tenemos la certeza que en el formato, plataforma o dispositivo que elijan, “Río Negro” estará con ellos.
Como siempre. Trayendo el mundo un poco más cerca.
(*) Gerente de Producción y Técnica
