Aquel 10 de diciembre de 1983 asumía como Presidente de la Nación el Dr. Raúl Alfonsín, luego de los siete años de oscuridad que vivió la República Argentina. Treinta años han pasado de aquella histórica fecha, treinta años de aquel día en que el pueblo volvía a creer que todo es posible.
Es nuestro deber como hijos de la democracia honrarla, porque la democracia es hacer la historia con los otros aunque no piensen igual y en democracia los otros somos todos. Es justamente entre todos que a ella la hacemos día a día enalteciendo los valores del respeto, la tolerancia, el diálogo en pos de buscar el bien común y el bienestar general. Sabemos que aún nos queda mucho camino por recorrer.
No es un día como cualquier otro, en aquel entonces la Argentina venía desde 1930 de sucesivos golpes de estado que lograba por la vía armada el poder, dejando a los partidos políticos desarmados ante el terror que infundían.
Durante el primer gobierno democrático se sentaron las bases para instaurar la democracia como un derecho humano. Fue un logro de aquella gestión la consolidación de las instituciones y la lucha por la memoria y la justicia porque se peleó para que no quedaran impunes los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Golpe de Estado de 1976. Otro gran logro del primer gobierno de la transición democrática fue que un presidente llegara a ser sucedido en el gobierno por otro partido político electo en las urnas por el pueblo. Visto desde la normalidad después de treinta años parece poco, pero ese hecho fue trascendental en la historia de nuestro país.
Corren tiempo difíciles para sociedad, vivimos en la época en que el desencanto, el desconformismo, el desacatamiento a las leyes, la pauperización de las instituciones y la perdida de los valores como el respeto y la solidaridad están a la orden del día. Es nuestro deber hacer que estos tiempos cambien, debemos participar, preocuparnos, ocuparnos y enseñar a las generaciones venideras en las escuelas, en las calles y por doquier los valores democráticos basados en el respeto y la tolerancia que enarbolaba como bandera Alfonsín, ya que de lo contrario no lograremos el objetivo de tener una sociedad más justa e igualitaria.
Y como dijo Don Raúl “si alguien distraído al costado del camino cuando nos ve marchar nos pregunta ¿hacia donde marchan, por qué luchan? tenemos que contestarle con las palabras del preámbulo: que marchamos, que luchamos para constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que deseen habitar el suelo argentino.”
Por todo esto, te invitamos el miércoles 11 de Diciembre a las 20:30 hs a formar parte de la celebración de los treinta años de la vuelta a la democracia, porque creemos que es una fecha que el radicalismo debe celebrar. En el transcurso de estos años todos hemos sido parte y hemos contribuido a fortalecer aquello que comenzó en 1983.
Te proponemos compartir en la casa radical algún recuerdo o anécdota de aquella época. Acércate al comité Seccional y comencemos juntos a recomponer nuestro partido para seguir haciendo historia.
Somos los hijos de la democracia, somos la vida, somos la paz. Radicales adelante.
Firman: Comité Seccional y Juventud Radical de Río Colorado.