Trabajaba en una empresa subsidiaria de la multinacional Expofrut, Agrocosecha, en la zona del Valle Medio. Todo transcurrió entre Choele Choel y Lamarque, donde el joven trabajaba y vivía, mientras organizaba una huelga por reivindicaciones laborales. Todos los vinculados, con detenciones incluidas por meses y meses, pertenecen a la Policía de Río Negro. El abogado Sergio Heredia, aseguró que “la noche anterior al cinco de noviembre de 2011, arreglaron todo, para que Solano fuera al boliche Macuba. Ahí buscaron a uno que lo sacara de adentro armando lío para que lo agarre la policía. Todo planificado. Y después de que lo mataron se planificó el encubrimiento judicial. Porque la jueza era la cuñada del gerente de Agrocosecha y planificaron cómo encubrir todo. Cuando yo llegué, al mes de la desaparición de Solano, ya la jueza había dictaminado que no había delito y que él se había ido voluntariamente sin decir nada a nadie”.
“Nosotros caímos en un momento político bisagra en la provincia, después de tantos años de gobierno radical, por eso hubo muchos políticos que en un principio nos acompañaron por conveniencia, no por convicción, y luego armaron un entramado de impunidad que lleva a todo este tiempo sin culpables”, expresó Leandro Aparici, uno de los abogados de la familia del trabajador rural salteño, Daniel Solano, desaparecido un cinco de noviembre de 2011.
Solano trabajaba en una empresa subsidiaria de la multinacional Expofrut, Agrocosecha, en la zona del Valle Medio. Todo transcurrió entre Choele Choel y Lamarque, donde el joven trabajaba y vivía, mientras organizaba una huelga por reivindicaciones laborales. Todos los vinculados, con detenciones incluidas por meses y meses, pertenecen a la Policía de Río Negro.
Para el abogado, “la acción que muestra la dirección de impunidad que se consolida en torno al caso Solano es la cuestión de la competencia de la causa, federal o provincial, armada por el entonces fiscal (Guillermo) Brodato premiado como juez, y que genera una demora de un año y medio más”.
En declaraciones realizadas a Radio Encuentro de Viedma, Aparicio expresó que confía que no le resulta tan importante el resultado de esa cuestión y que lo que sí le parece urgente es una definición respecto de la habilitación para bajar al Jaguel de La manuela para buscar el cuerpo de Daniel Solano de acuerdo a un firme testimonio.
El sábado y el domingo en Chole Choel, se realizarán distintas actividades conmemorativas de los cinco años de la desaparición de Solano, y el abogado pidió destacar el rol que ha jugado el religioso católico, Cristian Bonín, acompañando el reclamo de justicia de la familia en la localidad del Valle Medio.
La visión de Sergio Heredia, el otro abogado
“¿Por qué denuncian a los empresarios como los autores ideológicos?
Nosotros decimos que la muerte de Solano es por una gran estafa de la empresa hacia los trabajadores, que se quedaba con parte del dinero que les correspondía a ellos. Calculamos que son unos 18 millones de pesos.
Ustedes vienen planteando que los patrones de Daniel son parte de un entramado judicial, policial y político más general, donde está también implicada la multinacional ExpoFrut.
Es así. Agrocosecha es una empresa cordobesa que en Choele Choel terceriza trabajo para ExpoFrut. Para eso trae obreros norteños, es decir que Daniel Solano trabajaba en los campos de ExpoFrut.
Esta empresa llevaba una planilla donde figuraban los días trabajados por Solano. Pongamos que había trabajado por $2.000. Entonces ExpoFrut le decía a Agrocosecha “acá te mando los $2.000 de Solano, más la plata para los aportes y los honorarios de Agrocosecha, etc.” ¿Pero qué hacía Agrocosecha? A Daniel le daba la mitad del dinero, $1.000.
Obviamente para poder quedarse con los otros $1.000, Agrocosecha tiene que haber tenido cómplices en ExpoFrut, porque era quien tenía que controlar que esos $2.000 los recibiera Solano.
Si Solano decía “acá me falta plata y me voy a quejar a la delegación del Ministerio de Trabajo”, resulta que ahí también estaban asociados con Agrocosecha. Ellos también eran parte de la banda. Y si se quejaba mucho, ahí actuaban los policías y el comisario, también miembros de la banda, que mandaban a pegar.
No solamente le pegaban a Solano, ya le habían pegado a varios. Era una asociación ilícita formada por empresarios, policías y miembros de la delegación de Trabajo.
¿Desde cuándo venía esa metodología?
Por lo menos desde hacía un año atrás. Ellos traen obreros todos los años, pero acá pasó que Daniel Solano se dio cuenta y dijo “nos están estafando, nos tienen que dar la diferencia de lo que nos están sacando”. Y ahí es cuando se ordenó y se planificó la muerte de Daniel.
¿Cómo la planificaron?
La noche del 4 de noviembre de 2011, arreglaron todo, para que Solano fuera al boliche Macuba. Ahí buscaron a uno que lo sacara de adentro armando lío para que lo agarre la policía. Todo planificado. Y después de que lo mataron se planificó el encubrimiento judicial. Porque la jueza era la cuñada del gerente de Agrocosecha y planificaron cómo encubrir todo. Cuando yo llegué, al mes de la desaparición de Solano, ya la jueza había dictaminado que no había delito y que él se había ido voluntariamente sin decir nada a nadie”. (Ver “A Daniel Solano lo hizo desaparecer una banda de empresarios, policías y funcionarios”).