El 31 de agosto de 2011, imputaron a Héctor Leguizamón por una causa de abuso sexual que se había iniciado en diciembre de 2010, en la ciudad de Río Colorado.
La denuncia fue presentada por su hija, Carolina Leguizamón, quien dijo que ella y su hermana habían sido violadas por su padre en reiteradas oportunidades cuando eran menores y decidieron hacer público este calvario, cuando la misma historia se habría vuelto a repetir con una de sus sobrinas, nieta del sujeto.
Tras varios años de lucha y de espera, su padre fue condenado a siete años de prisión, pero continúa libre.
En diálogo con Selfie por Radio Noticias, Carolina explicó que le dieron la sentencia de siete años, pero permanece en libertad luego de haber apelado el fallo. “Como él se presentó en todas las audiencias y no tenía peligro de fuga, él espera esta resolución libre. Mi enojo fue porque nos enteramos, como nos enteramos durante siete años, las noticias siempre por terceros y no desde quien corresponde, que Leguizamón aparentemente había querido fugarse y al querer fugarse nadie lo detuvo. Simplemente lo volvieron al lugar donde él está, que es Bahía Blanca pero no lo detuvieron porque están esperando una respuesta de la Justicia”.
Carolina manifestó que tiene miedo por su hija, ya que no tiene garantías de que este hombre tome represalias contra su familia. “Los cuidan a ellos y no me cuidan a mí, no cuidan a mi hija, no cuidan a mi sobrina, es eso. Me piden que me tranquilice, no, no quiero escuchar más ‘tranquilizate’, quiero respuestas, no voy a estar tranquila hasta que él no esté preso”.
La mujer se mostró indignada porque “Yo tengo que estar encerrada, custodiada con un milico en la puerta de mi casa, mi hija con una custodia las 24 horas. ¿Por qué yo tengo que estar así y el tipo sigue libre?”.
Respecto a la situación de los niños, detalló su hija de 13 años y su sobrina de 10 ya saben que deben estar custodiadas. “Ellas saben todo, les explicamos la situación de que van a tener una custodia, de que no se asusten. Pero ayer mi hija no durmió en toda la noche, hoy a las 6 y media tenía que ir a la escuela, se despertó llorando, no quiere salir y es esto, siento que él nos volvió a ganar. Judicialmente hay que esperar, pero logró lo que tanto venía esperando, el miedo, siento miedo. Mi hija siente miedo y estoy cansada”.
Finalmente, Carolina remarcó que lo único que la dejaría tranquila es que su padre esté detenido, porque “queremos vivir tranquilos, queremos que él esté preso” y que la Justicia “haga su trabajo como corresponde, no pueden tener una causa siete años”.