Las pericias informáticas y telefónicas adquieren un papel cada vez más relevante en las investigaciones judiciales. Con ese horizonte en vista, hace cinco años, el Poder Judicial de Río Negro comenzó a incorporar especialistas en sistemas y de otras disciplinas como complemento del trabajo de fiscales y jueces.
En ese marco tomó forma la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITel) especialista en peritajes a teléfonos celulares. Con la implementación del nuevo Código Penal, la oficina no sólo realiza peritajes técnicos sino que participa de las investigaciones asistiendo a fiscales y defensores del Ministerio Público.
El equipo está integrado por unas 15 personas de profesiones muy diversas como licenciados en sistemas, contadores y criminalistas. En ese espacio se maneja tecnología de última generación, scanners para obtener imágenes tridimensionales del lugar del hecho, aparatos para tomar huellas digitales que no pueden detectarse con el método clásico y herramientas, como la UFEL, para las pericias forenses a teléfonos celulares.
David Baffoni es coordinador de Políticas Informáticas del Ministerio Público y está a cargo de la OITel. En diálogo con VDM Noticias se refirió al lugar que ocupan los teléfonos celulares a la hora de buscar evidencia para una causa y los inconvenientes que se presentan al solicitar información a las empresas prestadoras de servicios.
Según comentó, la oficina se creó hace unos cinco años atrás “con la idea de sacarle el peso a los fiscales y los jueces” que hasta ese momento se veían forzados a realizar pedidos para los que necesitaban información muy técnica que no manejaban.
“Nosotros hacemos esa tarea para hacer que el proceso sea lo más ágil posible y para interpretar la información que se recibe y bajarla a un lenguaje no técnico que sea comprensible”, explicó el licenciado en Sistemas.
La OITel estableció un mecanismo estandarizado y completamente digital a través del cual centraliza los pedidos de los fiscales y defensores de toda la provincia y establece el nexo con empresas y organismos ubicados en cualquier punto del país.
Baffoni destacó que “la firma digital permitió agilizar todo el trámite y hoy no hay bolsas ni papeles” por lo que “esto hace que las cosas sean inmediatas y en cuestión de horas se obtengan respuestas cuando el tema es urgente como la desaparición de personas o los homicidios”.
A pesar del potencial que tienen las nuevas tecnologías para la investigación judicial, la OITel sería la única oficina del país que trabaja de manera centralizada, 100% digitalizada y aportando evidencias a las investigaciones.
Su creación surgió también como una forma de dar respuesta a un vacío legal existente en la temática, que hace que desde el poder judicial se necesite establecer “buenos vínculos” con las empresas para que colaboren con los pedidos porque, en determinado punto, se quedan sin herramientas.
“Hay un hueco legal y hoy las empresas no tienen una regulación que indique de qué manera tienen que contestar nuestros pedidos. El Código Civil dice que tienen 30 días hábiles para responder pero no especifica ningún marco de qué, cuándo, cómo y dónde. Es por eso que establecemos un lazo personal, nos manejamos muy cordialmente y siempre de buenas maneras”, planteó el coordinador de Políticas Informáticas del Poder Judicial de Río Negro.
Según señaló Baffoni, la situación fue planteada a diferentes representantes de Río Negro en el Congreso de la Nación y en la Legislatura.
“He mandado diferentes notas para expresar los inconvenientes que observamos en nuestro rol de investigación. Planteamos que hay un problema con la venta indiscriminada de chips y con la falta de regulación de las empresas que nos deja a merced de lo que nos quieran dar, en vez de ser nosotros como Estado los que marcamos la cancha”, indicó.
Los celulares son “grandes generadores de evidencias”
“La mayoría de la gente no sabe lo que tiene en su bolsillo. Un celular es algo muy potente y está omnipresente en nuestra vida cotidiana, va dejando rastros sin que te des cuenta. Por eso, para nosotros, es una constante generación de evidencia. Hoy el celular puede ser un medio para cometer un delito pero también es una constante fuente de prueba. Es como ir dejando una huella digital en el lugar del hecho”, definió Baffoni para señalar que “hoy en día la evidencia técnica y científica es muy importante para el futuro de una investigación”.
Según explicó “cuando pasa algo en particular se rompe el patrón de comunicaciones diarias. Entonces, lo que tratamos de hacer es obtener un patrón y analizar la información para encontrar elementos concretos que ayuden a la investigación”.
“Nosotros somos encargados de la parte pericial con los teléfonos pero también formamos parte del equipo de investigación junto con la policía y el gabinete de investigación de la policía y el fiscal. Muchas veces detectamos cosas y sugerimos medidas concretas”, destacó.
Natalia Gili