La decisión del gobernador luego del reclamo del presidente, Mauricio Macri, para que las provincias adhieran a la norma nacional de Riesgos de Trabajo, y que Río Negro la apoye, puso al bloque oficialista al borde de un ataque de nervios. Muchos, de origen peronista, sencillamente no quieren votar la “adhesión”.
Se suspendió la sesión legislativa que debía realizarse el próximo día 17, con argumentos contrapuestos, pero que sobrevuelan a Juntos somos Río Negro y la crisis, indisimulable, que existe en el oficialismo provincial luego de finalizado el proceso electoral legislativo nacional de agosto y octubre pasado.
El primer argumento, por el que se suspendió la sesión, es que el vicegobernador, Pedro Pesatti, tiene “problemas personales” y el día 17 tiene compromisos.
El segundo argumento, político, es que dentro de Juntos existe una crisis que ya ni permite la realización de una sesión legislativa, en la que, quedarían expuestas las posiciones contrapuestas que existen dentro del bloque que lidera Alejandro Palmieri, y en el que también talla Facundo López, una suerte de vocero en los hechos del gobernador, Alberto Weretilneck.
La decisión del gobernador luego del reclamo del presidente, Mauricio Macri, para que las provincias adhieran a la norma nacional de Riesgos de Trabajo, y que Río Negro la apoye, puso al bloque oficialista al borde de un ataque de nervios. Muchos, de origen peronista, sencillamente no quieren votar la “adhesión”.