
Fue sobreseída una mujer que ingresó a la Escuela Técnica 21 de Catriel y realizó duras amenazas a directivos y docentes después de cumplir con las pautas de comportamiento puestas por la libertad condicional.
La imputada, identificada como Yanina Esther Pagan, ingresó al establecimiento educativo el 31 de octubre de 2022 por la tarde profiriendo insultos hacia una directora, un preceptor, una secretaria y una profesional del equipo Etap – Equipos Técnicos de Apoyo Pedagógico les dijo: “los voy a matar a todos” y “si yo traigo una escopeta y los mato a todos, la loca soy yo”. Todo lo dijo “mientras golpeaba el morral que llevaba colgado de un lado a otro como si estuviera a punto de sacar algo de ahí”, según una presentación reciente en la corte.
“Mi hijo está siendo atacado constantemente” Pagan fue acusada de un cargo de “amenazas”.
En la redes locales, agregó más tarde, que su hijo había sido abusado y que no se le había dado oídos a su protesta, a pesar de las quejas que había presentado.
Hace mucho tiempo que esto sucedió, me cansé de ir a la comisaría, al SENAF, a ETAP, a la Dirección de la escuela, a la Supervisión, al defensor del niño, a la Fiscalía, y nadie me dio una respuesta. Mi hijo es permanentemente atacado y nadie se metió”, dijo al tratar de explicar su reacción en una nota publicada por catriel25noticias.com.
Como prueba adicional de su punto, recordó un incidente que había tenido lugar en ese entonces en otra aldea de la región, en el que nuevamente una mujer era la víctima de una agresión violenta.
La inacción de las instituciones y los poderes permite que se repitan casos como los del General Roca. Es una madre superada quien se hace justicia por mano propia”, afirmó.
Fueron puestos en libertad condicional, Sin embargo, el caso fue remitido a un procedimiento de suspensión del juicio a prueba, también conocido como libertad condicional, al que las partes aceptaron en junio de 2023 y por un período de un año los abogados de Pagan.
Al final del período de prueba, la abogada de la mujer pidió una desvinculación formal de la investigación, ya que también se había determinado que ella había cumplido con las reglas de conducta, sin detalles aparte de que no debía cometer más delitos.
La Fiscalía apoyó la moción de desechar y afirmó que de hecho había dado cumplimiento completo y oportuno a lo ordenado.
Desestimado A solicitud conjunta de las partes, la magistrada María Agustina Bagniole aceptó extinguir la acción penal de Pagan y ordenó la desestimación. “. no puedo más que resolver en tal sentido ya que el sistema acusatorio bajo el cual nos desenvolvemos restringe la actuación jurisdiccional a lo estrictamente peticionado por ellas”, dijo al respecto.
La sentencia también incluye el procedimiento “no daña el buen nombre y honor que el acusado podría haber tenido”, como se establece en el Código Penal.
También se le condenó en costas.
Otro incidente aterrador En mayo de 2020, sucedió otro incidente similar en una escuela de Cinco Saltos cuando la madre de un estudiante ingresó a la escuela y aterrorizó bastante a los estudiantes por una publicación que habían visto en Instagram.
La mujer irrumpió agresivamente y de manera hostil en el aula. La policía trató de interceptarla, pero entró en el aula y cruzó a los estudiantes superpuestos, pasando la primera fila de asientos, y luego, de manera “muy violenta”, amenazó a la menor.
Les dijo que “no sabían con quién se estaban metiendo”, “que no la conocían” y “que no sabían de lo que ella era capaz si se enteraba quién le estaba tomando fotos a su hijo o subiendo cosas de él a las redes sociales”. Luego les hizo una amenaza a la cara y los señaló “a cada uno de los estudiantes en busca de quién había sido el escritor de un artículo en una cuenta falsa de la red social Instagram” y les dijo: “Ahora les vengo a advertir, la próxima vengo con una pistola”. La amenaza sembró el miedo en cada uno de los estudiantes de la clase, niños y niñas”, dijo la acusación.
Recuerda que, de hecho, algunas de ellas lloraban y entraban en pánico. “La mayoría de los padres tuvieron que recoger a sus hijos de la escuela”, continuaron. Se abrió un caso cuando las autoridades fueron notificadas y el Servicio de Menores intervino, acusando a la mujer (aunque no se presentaron cargos) de un delito de “amenazas coactivas” y la pusieron en libertad condicional. Sin embargo, el fiscal Bruno Lomazzi solicitó la puesta en archivo de la carta. Dijo que era “un motivo para reabrir la investigación” y en tal sentido aludió a la intención de las partes de alcanzar un acuerdo a través del diálogo. La jueza Rita Lucía, al momento de dar su fallo, dijo en relación a las alegaciones presentadas por el Ministerio Público que “no hay lugar para continuar con la acusación del imputado”.

