
El nuevo sistema de control de licencias implementado por el Gobierno de Río Negro ya está generando controversias. En General Roca, una maestra advirtió sobre la posibilidad de iniciar acciones legales contra el Estado luego de que el Ministerio de Educación redujera drásticamente su licencia médica. A pesar de que un profesional especialista le había otorgado 20 días de reposo, la auditoría externa contratada por la cartera educativa solo autorizó dos días de licencia.
Un sistema en conflicto
El caso concreto involucra a una maestra de grado, quien denunció haber sido obligada a regresar a su puesto de trabajo mucho antes de lo recomendado por su médico. La docente presentó un escrito ante el Ministerio de Educación de Río Negro, en el que detalla que, tras someterse a estudios médicos especializados y recibir la recomendación de 20 días de reposo por parte de un traumatólogo, el sistema de auditoría del Ministerio desestimó esa valoración y redujo su licencia a solo dos días.
En su reclamo, la trabajadora expresó que se reincorporó a su cargo de manera “forzada y arbitraria”, siguiendo las nuevas normativas del sistema de control de ausentismo, que interviene en la evaluación y aprobación de licencias médicas para los empleados estatales. “Me presento en la fecha en mi horario y lugar de trabajo, debido a que el nuevo sistema de comunicación y auditoría de licencias médicas impuso mi alta médica sin considerar el diagnóstico ni el tratamiento indicado por el profesional que me atiende”, denunció la maestra.
La discrepancia entre el diagnóstico médico y la auditoría
La docente señaló que presentó toda la documentación requerida por la Resolución 233/98, que regula las licencias para los empleados estatales en la provincia. A pesar de ello, la decisión de la auditoría médica contradijo el diagnóstico emitido por su traumatólogo, quien había indicado un tratamiento y reposo prolongado. La situación, según la trabajadora, pone en riesgo su salud, ya que tuvo que interrumpir su tratamiento para evitar caer en una situación irregular ante el Ministerio.
En su escrito, la maestra también dejó constancia de que solicitó un nuevo turno con su médico tratante para evaluar las posibles consecuencias de haber retomado sus labores de manera prematura. Además, advirtió a las autoridades educativas que tomará medidas legales si su condición de salud se ve perjudicada por la reducción injustificada de su licencia.
Posibles repercusiones legales
El caso de la docente de Roca podría ser el primero de varios conflictos derivados de la implementación del nuevo sistema de control de ausentismo en Río Negro. La reducción arbitraria de licencias médicas, sin tener en cuenta los diagnósticos de los especialistas que tratan a los trabajadores, podría generar una ola de reclamos judiciales si más empleados estatales se ven afectados por decisiones similares.
El Ministerio de Educación aún no ha emitido una respuesta oficial sobre este caso específico, aunque la advertencia de acciones legales ya ha encendido las alarmas en el ámbito sindical y entre los trabajadores del sector público. La situación abre un debate sobre la efectividad y equidad del nuevo sistema de auditoría médica, y plantea interrogantes sobre si las decisiones tomadas en el marco de esta política realmente resguardan el bienestar de los empleados.
Este conflicto pone de relieve las tensiones entre la administración provincial y los trabajadores estatales, quienes denuncian que la implementación de estas medidas de control puede estar priorizando la eficiencia económica por encima de la salud y los derechos laborales de los empleados.
