La Adela: El desafío de sostener la tradición en tiempos de “bolsillos flacos”

(NOTI-RIO) Bajo la gestión de Federico Moro, la Fiesta Provincial de la Barda se reinventa. Sin los presupuestos millonarios de la era Barrionuevo, pero con un fuerte enfoque en la identidad local, la comuna apuesta a la austeridad y el trabajo interinstitucional para no interrumpir el calendario cultural en plena emergencia económica.

La Adela atraviesa un cambio de paradigma. Atrás quedaron aquellos años de escenarios monumentales y carteleras con figuras nacionales de primer nivel que caracterizaron los inicios de la Fiesta Provincial de la Barda durante la gestión de Juan Barrionuevo.

Hoy, el mapa político y económico es otro: con un Gobierno Nacional que ha aplicado recortes profundos en la coparticipación y transferencias, el impacto llegó sin escalas al municipio pampeano, que hoy se encuentra bajo emergencia económica.

Sin embargo, lejos de bajar las persianas, la administración de Federico Moro -quien lleva dos años al frente de la comuna- ha decidido dar una señal de resistencia cultural.

Este sábado 7, la sexta edición de la fiesta no se suspende, sino que se transforma: se muda a la Plazoleta local, a la vera del río Colorado, con entrada libre y gratuita.

De la opulencia a la “fiesta de cercanía”

El contraste es inevitable. En gestiones anteriores, la fiesta buscaba posicionarse mediante la inversión masiva en artistas de renombre.

Hoy, la realidad dicta otra partitura. El intendente Moro ha optado por un esquema de “fiesta cercana”, donde el protagonismo se traslada a los artistas locales y regionales como La Ronda, Habemus Cumbia, Aveas Korpus, Nada que ver y el Grupo Folclórico El Rejunte.

“La fiesta la venimos trabajando desde principios de año convocando a las instituciones. El objetivo era que la celebración continúe sin importar los colores políticos”, afirmó Moro durante el anuncio oficial en Santa Rosa.

El respaldo provincial en un contexto adverso

El lanzamiento contó con el aval del secretario de Turismo, Saúl Echeveste, y el de Cultura, Pablo Lucero, quienes ven en La Adela un bastión turístico estratégico. La estrategia de Moro parece clara: si no hay fondos para mega-shows, el atractivo debe ser el paisaje y la gastronomía.

La situación económica de La Adela es un reflejo de muchos municipios pampeanos que han tenido que “hacer equilibrio” entre el ajuste nacional y la demanda social. Al declarar la emergencia, la prioridad pasó a ser el sostenimiento de servicios básicos, lo que ponía en duda la realización de la Fiesta de la Barda.

La decisión de llevarla a cabo en la plazoleta y con servicio de cantina a cargo del Club Deportivo y Cultural La Adela busca no solo abaratar costos, sino que el dinero circule dentro de las instituciones del pueblo.

La política del “paso a paso”

Para los analistas locales, esta edición es una prueba de fuego para la gestión actual. Moro busca demostrar que la identidad de La Adela (el río, la barda y su gente) es más fuerte que un presupuesto abultado.

Mientras que la oposición podría señalar la pérdida de “brillo” respecto a años anteriores, desde el Ejecutivo municipal defienden la responsabilidad fiscal: realizar un evento que el pueblo pueda disfrutar sin comprometer las arcas públicas.

Datos del evento:

  • Lugar: Plazoleta de La Adela (pegada al río Colorado).
  • Costo: Entrada libre y gratuita.
  • Propuesta: Gastronomía local, artesanos y música regional.
  • Instituciones: Participación activa del Club La Adela en la cantina.

La sexta edición de la Fiesta de la Barda será, quizás, la más austera de su historia, pero también la más genuina.

En tiempos de crisis, el éxito no se medirá por los decibeles del escenario, sino por la capacidad de los adelenses de encontrarse en su plaza, a pesar de todo.

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