
(NOTI-RIO) El gremio docente, tras un masivo congreso en Villa Regina, definió un cronograma de medidas de fuerza que condiciona el inicio del ciclo lectivo. Exigen una convocatoria a paritarias antes del 11 de marzo bajo la consigna: “Sin paritaria no hay normalidad”.
La tensión entre el gremio docente UnTER y el Gobierno de la provincia de Río Negro alcanzó un nuevo punto de ebullición. En el marco del CCCXC Congreso General Extraordinario, las 18 seccionales de la provincia unificaron criterios para endurecer su postura frente a lo que consideran una “falta de respuestas” en materia salarial y condiciones laborales.
El plan de acción no se hizo esperar y comenzará con una impronta social y de género:
- 9 de marzo: Paro total de actividades en adhesión al 8M (Día Internacional de la Mujer Trabajadora).
- 13 de marzo: Primera jornada de un paro provincial de 48 horas.
- 19 de marzo: Segunda jornada del paro (sujeta a la falta de convocatoria gubernamental).
El gremio fue tajante: el Ejecutivo provincial tiene hasta el 11 de marzo para formalizar un llamado a paritarias. De lo contrario, las medidas de fuerza se volverán “progresivas”, amenazando la continuidad del dictado de clases en todo el territorio rionegrino.
El pliego de reivindicaciones aprobado en Villa Regina no se limita únicamente al bolsillo. Los delegados ratificaron el rechazo a lo que denominan “reformas educativas inconsultas” impulsadas por el Ministerio de Educación y exigieron el cese del cierre de cargos en los establecimientos.
Sin embargo, uno de los puntos más llamativos de la resolución es el quiebre financiero temporal con las centrales nacionales. UnTER decidió suspender los aportes destinados a CTERA y CTA, con el objetivo de redirigir esos fondos al Fondo de Lucha propio del sindicato.
Esta maniobra técnica denota una estrategia de “blindaje local” para sostener un conflicto que prevén largo.
La dirigencia encabezada por la Secretaria General, Laura Ortiz López, vinculó el reclamo local con la situación macroeconómica, instando a articular acciones con otros sectores populares para enfrentar el ajuste de los gobiernos provincial y nacional.
Asimismo, el congreso mantuvo en agenda el pedido de justicia por Silvia Cabañares, reafirmando que la lucha docente también es una lucha por los derechos humanos y la memoria.
“La organización y la lucha colectiva seguirán siendo el camino para defender la escuela pública”, sentenciaron desde la conducción de UnTER al cierre de la jornada.
La pelota está ahora en el campo del Ministerio de Educación. Con el 11 de marzo como fecha límite, el Gobierno rionegrino deberá decidir si abre la mesa de negociación o si el mes de marzo se convertirá en un calendario de aulas vacías y movilizaciones en las calles.