
(NOTI-RIO) El gobierno de Weretilneck impulsa la reforma más profunda en décadas al sistema de farmacias: elimina restricciones de distancia, habilita la propiedad de cualquier particular o empresa y digitaliza toda la cadena de prescripción y dispensa.
El Poder Ejecutivo de Río Negro ingresó al Poder Legislativo un proyecto de ley que reformula de raíz el marco normativo que rige las farmacias en la provincia. La iniciativa modifica la Ley G N° 4.438 e introduce cambios que alteran las reglas de propiedad, distribución territorial, habilitaciones y tecnología aplicada al acceso al medicamento.
El gobernador Alberto Weretilneck defendió la medida con un argumento central: la normativa vigente respondía a una realidad que ya no existe. “Ampliar la libertad de elección también significa facilitar el acceso a un servicio esencial, promoviendo más competencia, más innovación y mejores respuestas”, sostuvo el mandatario al presentar el proyecto.
“Modernizar no significa desregular sin control, sino actualizar las reglas para que más rionegrinos accedan al medicamento en mejores condiciones.” Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro
El núcleo del cambio está en quién puede ser dueño de una farmacia y dónde puede instalarla. Hasta ahora, la titularidad estaba reservada exclusivamente a farmacéuticos matriculados, mutuales, obras sociales o entidades con autorización expresa.
Con la nueva ley, cualquier persona física o jurídica habilitada podrá ser propietaria, siempre que designe un director técnico farmacéutico responsable de la dispensa. Es, en la práctica, la apertura del sector a capitales privados externos a la profesión.
En paralelo, desaparecen las restricciones de distancia mínima entre farmacias -hasta ahora fijadas en 200 o 400 metros según la densidad poblacional de cada localidad-, lo que habilita la libre instalación en cualquier punto del territorio provincial. La norma también elimina el esquema de permisos para traslado de locales, simplificando el proceso administrativo.
Tecnología: receta electrónica y entrega a domicilio
El proyecto establece la obligatoriedad de la receta electrónica en todo Río Negro y habilita la telefarmacia, la atención y asesoramiento remoto por profesionales, junto con la entrega de medicamentos directamente en el domicilio del paciente.
Se suman las prescripciones digitales diferidas de hasta seis meses para tratamientos crónicos, una herramienta especialmente valorada por pacientes con enfermedades de larga duración y adultos mayores con dificultades de desplazamiento.
En cuanto al abastecimiento institucional, se habilita al PROFARSE, el programa provincial de farmacia social a proveer medicamentos de forma directa a farmacias o mediante convenios con droguerías, tanto para la población hospitalaria como para el público en general.
Los cambios, punto por punto
Propiedad: antes, la titularidad estaba reservada solo a farmacéuticos, mutuales u obras sociales. Ahora puede ser titular cualquier persona física o jurídica habilitada, con un director técnico farmacéutico obligatorio.
Distribución territorial: antes existía una restricción de 200 a 400 metros entre farmacias según la zona. Ahora la instalación es libre en todo el territorio provincial, sin límite de distancia.
Receta y dispensa: antes la ley prohibía el uso de medios informáticos para dispensar medicamentos. Ahora se establece la receta electrónica obligatoria, la telefarmacia y la entrega a domicilio con trazabilidad.
Dirección técnica: antes un farmacéutico solo podía dirigir una farmacia. Ahora se incorpora una excepción para localidades con un único profesional, permitiendo ampliar la cobertura.
Envío de medicamentos: antes el envío estaba permitido solo entre establecimientos habilitados. Ahora se extiende a otras farmacias, centros de salud y directamente al domicilio del paciente.
Zonas alejadas: antes no existían herramientas específicas para fomentar la instalación en zonas de baja cobertura. Ahora se incorporan incentivos para promover nuevas farmacias en áreas con servicio insuficiente.
El gobierno sostiene que todas las farmacias actualmente habilitadas deberán adecuarse al nuevo régimen una vez aprobada la ley, lo que implica que el período de transición alcanzará también a los establecimientos ya en funcionamiento bajo la normativa anterior.
Pros y contras para las farmacias actuales
A favor
- Acceso a nuevas fuentes de financiamiento: la apertura a cualquier persona jurídica facilita la llegada de inversión privada para modernizar instalaciones y tecnología.
- La receta electrónica y la entrega a domicilio amplían la base de clientes sin necesidad de abrir nuevos locales físicos.
- Las farmacias en localidades pequeñas podrán sumar un segundo punto de atención bajo la dirección del mismo profesional, mejorando su escala operativa.
- La telefarmacia reduce la carga de atención presencial en horarios de baja demanda y permite sumar servicios de asesoramiento remoto.
- El convenio con PROFARSE puede mejorar el abastecimiento de medicamentos de alta rotación a precios más competitivos.
En contra
- La eliminación de las distancias mínimas expone a las farmacias establecidas a la competencia directa de grandes cadenas con mayor poder de compra y escala.
- La apertura a titulares no farmacéuticos puede subordinar la lógica sanitaria a criterios puramente comerciales.
- La obligatoriedad de adecuarse al nuevo régimen implica costos de adaptación tecnológica —sistemas de receta electrónica, trazabilidad— que recaen sobre los actuales propietarios.
- La entrega a domicilio requiere logística y personal adicional, lo que puede ser inviable para farmacias pequeñas o en zonas de baja densidad.
- La concentración del mercado en manos de grandes operadores podría derivar en el cierre de farmacias de barrio que hoy sostienen el acceso al medicamento en zonas vulnerables.

