
(NOTI-RIO) El Gobierno nacional oficializó el lunes el adelanto de fondos de coparticipación a doce provincias, Río Negro incluida.
El decreto 219/2026 fue publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
La norma autoriza anticipos financieros por hasta $400.000 millones durante el Ejercicio Fiscal 2026, con el objetivo de subsanar dificultades financieras transitorias de las jurisdicciones incluidas.
La medida llega después de ocho meses consecutivos de caída en la recaudación nacional. Las transferencias automáticas a provincias acumularon en el primer trimestre una disminución de cerca de un billón de pesos respecto al mismo período del año anterior. “La situación es dramática, están todos preocupados sean del color que sea. Están todos con los frentes abiertos y las paritarias incendiadas”, describió una fuente cercana al proceso de negociación.
El mecanismo: un crédito, no una transferencia
La norma autoriza anticipos a cuenta de la coparticipación federal, a reintegrar dentro del ejercicio fiscal en curso, con una tasa fija nominal anual del 15% y con devolución a través de retenciones automáticas sobre los fondos coparticipables. La Secretaría de Hacienda es la encargada de definir el monto para cada jurisdicción, en función de su capacidad de pago y su participación en la recaudación de tributos nacionales. Infobae
Un dato clave: el monto total del anticipo financiero para todas las provincias incluidas en el decreto es de hasta $400.000 millones, pero no se precisó cuánto recibirá cada jurisdicción.
Esa discrecionalidad le otorga al ministro Caputo un poder de negociación inusual con los gobernadores.
El esquema tiene además un antecedente inmediato: el decreto también introduce modificaciones en una norma previa que había otorgado asistencia a Entre Ríos, ajustando la tasa de interés para equiparar las condiciones. A fines del año pasado, Entre Ríos había recibido un adelanto de hasta $220.000 millones a devolver con intereses calculados sobre la base de la tasa TAMAR, del 29,71% efectiva anual al 31 de marzo.
La reducción a una tasa del 15% para el conjunto de las provincias incorporadas ahora implica un alivio relativo frente al mercado, donde las tasas de financiamiento oscilan entre el 30% y el 45%.
El golpe en Río Negro: $29.363 millones menos en tres meses
Río Negro atraviesa uno de los momentos más complejos de sus finanzas públicas en años recientes. En los primeros meses de 2026 la provincia registró una caída real en los fondos que recibe por coparticipación, producto de la baja en la recaudación nacional.
De acuerdo con los datos del Ministerio de Hacienda provincial, en términos reales los recursos coparticipables enviados por Nación cayeron un 7,87% en enero y un 7,7% en febrero.
La caída no se detuvo en marzo. Los números consolidados del primer trimestre muestran una pérdida acumulada de $29.363 millones en términos reales respecto del mismo período de 2025, con el siguiente desglose mensual: enero, $11.707 millones; febrero, $10.666 millones; y marzo, $6.990 millones.
La retracción del consumo interno golpeó especialmente al IVA: en enero cayó 12,1% interanual en términos reales; en febrero, 13,1%; y en marzo, aunque desaceleró, permaneció en terreno negativo con un retroceso del 3,9%.
El Impuesto a las Ganancias, por su parte, profundizó su deterioro hacia el cierre del trimestre, con una baja del 12,7% en marzo, explicada en parte por cambios en el esquema de anticipos de empresas.
En contraste, la recaudación propia de Río Negro mostró un comportamiento más estable. El impuesto sobre los Ingresos Brutos registró subas reales de 5,7% en enero y 6,2% en febrero, ofreciendo un resguardo relativo.
Weretilneck: entre el reclamo federal y el ajuste interno
El gobernador Alberto Weretilneck venía anticipando el conflicto. En su discurso de apertura de sesiones del 1° de marzo ante la Legislatura provincial, el mandatario estructuró sus reclamos en cuatro grandes bloques y señaló que Río Negro es una provincia “dadora” de recursos que luego se diluyen en el AMBA. “De cada 100 pesos que los rionegrinos generamos con nuestro gas, nuestro petróleo y nuestras manzanas, la Nación apenas nos devuelve 3 en coparticipación. Es un saqueo legalizado que el federalismo ya no puede tolerar”, afirmó.
Al mismo tiempo, la crisis de coparticipación empuja a Río Negro a resolver su propio reparto interno. Desde la provincia, Weretilneck convocó a todos los intendentes para debatir una actualización de los índices de coparticipación municipal, una discusión postergada por más de tres décadas. La fórmula vigente toma como referencia el Censo Nacional de 1991 para la variable poblacional.
Sin embargo, el gobernador enfrió los tiempos del proceso al asegurar que “no hay fecha” para definir el proyecto y que el Ejecutivo se tomará “todo el tiempo necesario” antes de enviarlo a la Legislatura.
El debate tiene ganadores y perdedores: con la fórmula actualizada al Censo 2022, 25 municipios resignarían fondos, dos quedarían iguales y 12 recibirían una porción mayor.
La Pampa: también en rojo, pero sin el auxilio de Nación
El caso de La Pampa ilustra con nitidez la dimensión política de la medida. La provincia gobernada por el peronista Sergio Ziliotto no fue incluida en el decreto 219/2026, pese a registrar una caída de recursos igualmente severa.
En marzo de 2026, la coparticipación enviada al conjunto de provincias cayó en términos reales un 4,3%. La coparticipación pura mostró un descenso aún mayor, del 7,4%, traccionada por la fuerte baja en la recaudación de Ganancias (-12,7%) y el desempeño negativo del IVA (-4%).
La Pampa se ubicó entre las provincias con descensos superiores al promedio, con una caída del 5,3% en sus transferencias automáticas.
En solo tres meses se perdieron unos $25.000 millones, lo que impacta directamente sobre las 80 localidades pampeanas y resiente las finanzas municipales. A esta situación se suma la baja real en la recaudación de impuestos provinciales y tasas municipales, vinculada a la menor actividad económica, lo que genera una doble presión sobre las cuentas públicas.
Pese a ello, el ministro de Hacienda pampeano, Guido Bisterfeld, señaló: “Estamos analizando los números de la recaudación. Marzo nuevamente tuvo una caída en términos reales. Por ahora seguimos con lo presupuestado en temas gastos.”
El mapa político detrás de la asistencia
El beneficio alcanza en su gran mayoría a las provincias gobernadas por fuerzas afines a La Libertad Avanza. Con la excepción de La Rioja y Tierra del Fuego, el decreto no incluyó a las provincias gobernadas por el peronismo con distintos niveles de oposición a la gestión nacional, como Buenos Aires, Córdoba y La Pampa.
La decisión generó cuestionamientos. Un informe del diputado nacional Guillermo Michel advirtió que la herramienta “no es universal” y deja afuera a varias provincias, y que los montos se asignan sin criterios transparentes. Según su análisis, en el primer trimestre de 2026 las provincias perdieron en conjunto alrededor de $1,1 billones en recursos coparticipables, mientras que el tope del auxilio fijado en $400.000 millones cubre, en el mejor de los casos, el 36% de lo perdido, y con el costo adicional de los intereses. N
La medida se conoció en la previa del tratamiento de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados, un proyecto clave en la relación con los gobernadores patagónicos.
El vínculo entre asistencia fiscal y respaldo legislativo no pasó inadvertido para los analistas.
El trasfondo: ocho meses de caída y paritarias en llamas
Datos de la consultora Politikon Chaco indican que las transferencias a provincias cayeron por tercer mes consecutivo en marzo, retrocediendo un 4,3%, y cerraron el primer trimestre con una baja del 6,4% real. En términos nominales, los envíos a provincias y la Ciudad alcanzaron los $5,02 billones en marzo, lo que representó un incremento del 27,2% interanual, aunque insuficiente para compensar la inflación.
Para el Ministerio de Economía, la caída se explica por la eliminación de impuestos. Para los gobernadores, en cambio, la crisis es sistémica y estructural. El resultado concreto es el mismo para ambos lados de la grieta: provincias que no pueden cerrar sus números, paritarias estatales sin resolver y municipios que pelean por recursos que cada mes llegan más escasos.
