88 intervenciones en lo que va del año: la Comisaría de la Mujer de Río Colorado ante una violencia que crece y se transforma

(NOTI-RIO) La unidad especializada trabaja desde un nuevo edificio, incorpora casos de bullying escolar y lanza iniciativas de prevención comunitaria. Las funcionarias advierten que la violencia psicológica sigue siendo el principal motor de consultas, pero los escenarios inéditos exigen una capacitación permanente.

La unidad especializada trabaja desde un nuevo edificio, incorpora casos de bullying escolar y lanza iniciativas de prevención comunitaria. Las funcionarias advierten que la violencia psicológica sigue siendo el principal motor de consultas, pero los escenarios inéditos exigen una capacitación permanente.

En un día como hoy, cuando Argentina recuerda a las víctimas de femicidio bajo el lema Ni Una Menos, la Comisaría de la Mujer de Río Colorado presenta un panorama que combina avances institucionales con alertas que no deben minimizarse.

Las cifras hablan: en lo que va de 2025, la unidad ya registró en Río Colorado, 88 intervenciones, un número que supera el ritmo de años anteriores para el mismo período. Lejos de ser una mala noticia, las responsables del área lo leen como señal de que la comunidad pierde el miedo y se anima a pedir ayuda.

“La gente se anima a venir a denunciar y a solicitar medidas. Eso es lo que estamos viendo todos los días.” Miriam Ñancucheo

Un nuevo hogar para la unidad

Desde el 30 de octubre de 2024, la dependencia opera en un edificio propio sobre calle Moreno 567, a un costado de la Unidad Penal N.° 11. El traslado, que insumió meses de gestión, dejó atrás la sede del Barrio Unión donde hoy funciona la delegación de criminalística.

El cambio no fue solo de dirección: implicó mayor visibilidad, mayor accesibilidad y, según describen desde la repartición, un crecimiento visible en la cantidad de personas que se acercan espontáneamente a consultar o simplemente a conocer el espacio.

El personal recibe capacitación continua para abordar situaciones de alta carga emocional. El protocolo de atención prioriza el asesoramiento libre de presiones: nadie es obligado a denunciar.

El objetivo inicial es acompañar a quien llega y, si así lo desea, canalizar de inmediato la solicitud de medidas cautelares ante el Juzgado de Paz, de modo que la persona pueda retirarse del lugar ya con protección legal vigente.

El semáforo de la violencia

La herramienta pedagógica central que utiliza el equipo en sus charlas con estudiantes es el semáforo de la violencia, un recurso que permite identificar en qué nivel se encuentra una situación y cuándo es imperativo actuar.

🟢 Verde: situaciones que suelen normalizarse o minimizarse pero que ya implican señales de alerta. Frases hirientes, control del vestuario, revisión de celulares sin consentimiento.

🟡 Amarillo: escalada de la violencia psicológica o emocional. Aislamiento, humillación, dependencia económica impuesta. Requiere atención y seguimiento.

🔴 Rojo: situación grave que exige denuncia inmediata y medidas de protección urgentes por seguridad propia.

La violencia que no se ve

Para el 3 de junio, la unidad ejecutó el proyecto Lo que no se ve, diseñado íntegramente por el propio equipo. Durante los días previos, invitaron a la comunidad a enviar, de forma anónima, mensajes que describieran situaciones de violencia cotidiana que suelen naturalizarse sin llegar a tener una muerte como desenlace.

La respuesta superó las expectativas: los testimonios fueron transcritos en tarjetas y colgados de un paraguas instalado en la vereda de la comisaría, visible para cualquier transeúnte.

Entre los mensajes recibidos aparecieron frases como “vos comés porque yo trabajo” o “no uses esa pollera porque estás gorda”. Palabras que, aisladas, pueden parecer menores, pero que en el esquema del semáforo ya encienden la luz de alerta. El proyecto busca exactamente eso: que la ciudadanía reconozca la violencia antes de que escale.

“Situaciones que se minimizan, que se naturalizan, pero que van subiendo de escala. Le damos lugar a que la gente preste atención.”

Un frente nuevo: menores y bullying escolar

Uno de los cambios más significativos que describe la jefatura de la unidad es la irrupción de casos protagonizados por menores de edad. Hace apenas tres años, esta realidad era prácticamente inexistente en la cartera de la dependencia.

Hoy, la comisaría recibe denuncias contravencionales por situaciones de violencia entre compañeros de escuela, incluyendo casos de bullying.

El abordaje se realiza de manera coordinada con el Juzgado de Paz y las instituciones educativas. La respuesta judicial apunta a emitir medidas cautelares y a responsabilizar directamente a los progenitores o tutores de los menores involucrados. Paralelamente, el equipo realiza talleres presenciales en las escuelas: donde el personal, brinda charlas a estudiantes de primer año sobre tipos de violencia, sus modalidades y cómo detectar señales tempranas en los primeros vínculos afectivos.

La violencia psicológica como denominador común

Más allá de los casos nuevos, el núcleo duro de la problemática sigue siendo la violencia psicológica y emocional en el ámbito familiar o intrafamiliar. Desde la unidad reconocen que el contexto social contemporáneo, marcado por la hiperconectividad, las redes sociales y nuevas formas de comunicación, genera detonantes que no existían décadas atrás y que aceleran los ciclos de violencia. La dinámica varía enormemente de caso en caso: cada situación es única y debe tratarse como tal.

Cómo comunicarse

La Comisaría de la Mujer de Río Colorado atiende las 24 horas, los 365 días del año.

📍 Calle Moreno 567, junto a la Unidad Penal N.° 11 📞 Teléfono: (02931) 49-9000 📱 Instagram / Facebook: Río Colorado (perfil de la unidad)

Próximamente se habilitará un canal de WhatsApp para facilitar el contacto a quienes no cuentan con crédito telefónico.

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