
(NOTI-RIO) La Justicia cerró este jueves un capítulo judicial que venía acumulándose desde 2023: Nicolás Agustín Lovera, de 23 años, aceptó su responsabilidad en cuatro causas y recibirá una pena única de nueve meses de prisión efectiva, mientras que Jonathan José Solano Figueroa, de 33, quedó con prisión preventiva por cuatro meses mientras avanza la investigación en su contra.
La audiencia multipropósito fue presidida por la jueza de Garantías Lorena Belén Chávez, con la intervención de los fiscales Daniel Zornitta, María Belén Calarco y el fiscal adjunto Matías Álvarez Reynaldo. Ambos imputados fueron asistidos por la defensora oficial Flavia Rojas.
Lo que hicieron en Río Colorado
Los hechos que derivaron en las detenciones se desarrollaron en distintos puntos de la ciudad a lo largo de varios días. El 27 de mayo, Solano Figueroa ingresó a una propiedad de Alberdi al 600 y sustrajo una garrafa. Fue detenido minutos después con el objeto en su poder.
El 1 de junio, Lovera entró a un comercio local junto a un acompañante. Entre los dos ocultaron dos latas de bebida alcohólica bajo la ropa y se retiraron sin pagar. Esa misma noche del martes, ambos fueron encerrados por personal policial en un comercio, aunque lograron escapar de esa situación momentáneamente.
El episodio que terminó de desencadenar el operativo fue el del 9 de junio, en Alem al 400. Lovera y un tercer hombre aún no identificado se acercaron a la vivienda de un hombre de 83 años con el pretexto de pedir agua. Cuando la víctima entró a buscar un vaso, uno de ellos sustrajo una llave de paso desde el galpón del predio. Solano Figueroa, según la acusación, aguardaba en las inmediaciones cumpliendo tareas de vigilancia para facilitar la huida.
La investigación avanzó con rapidez: la fiscalía analizó imágenes de cámaras de seguridad en las que se observaba a los imputados portando una mochila, y comparó las huellas halladas en ese objeto con el registro dactiloscópico de los sospechosos. El cotejo fue positivo y habilitó las detenciones.
Una fuga por dos provincias
Al momento de ser detenido, Solano Figueroa no se entregó. Según relataron los fiscales en la audiencia, intentó fugarse cuando tomó conocimiento de que la policía lo estaba buscando, y debió ser perseguido durante varias horas por efectivos de dos provincias hasta lograr su captura. La jueza Chávez tomó ese comportamiento como uno de los principales argumentos para ordenar su preventiva.
“Cuando tomó conocimiento de la investigación, lejos de someterse a proceso, intentó fugarse”, señaló la magistrada al fundamentar su decisión. A eso sumó la falta de domicilio estable —mencionó que en otras audiencias ya había tomado nota de esa situación respecto de Solano Figueroa— y sus antecedentes: reincidente, con múltiples causas abiertas y condenas previas por robo, hurto, atentado contra la autoridad y lesiones a policías. La fiscalía señaló que se trata de su cuarta reincidencia en delitos contra la propiedad.
La jueza hizo lugar al pedido de prisión preventiva por cuatro meses —hasta el 9 de octubre— pero descartó el argumento de peligro de entorpecimiento de la investigación, considerando que los fundamentos en ese punto resultaban genéricos.
Lovera intentó cuestionar las pruebas, pero terminó aceptando
La audiencia tuvo un momento de tensión cuando Lovera, ya en la instancia del juicio abreviado, tomó la palabra e intentó cuestionar las evidencias: “Si a mí se me culpa de algo, ¿por qué no muestran la cámara? ¿A dónde estoy yo guardándome bebidas alcohólicas en la ropa?”, preguntó dirigiéndose a la sala. La jueza autorizó un cuarto intermedio para que la defensora Rojas pudiera volver a hablar con su asistido.
Retomada la audiencia, Lovera aceptó los hechos, las calificaciones legales y la pena acordada. Consultado por la jueza sobre si comprendía los alcances del acuerdo —incluyendo que la pena sería de cumplimiento efectivo e implicaría la declaración de primera reincidencia— respondió afirmativamente.
Las cuatro causas que cerró con ese acuerdo abarcan el hurto del celular en 2023, el hurto de las latas en el comercio, el hurto de la llave del 9 de junio y tres hechos de desobediencia judicial por haber incumplido en febrero de este año medidas de exclusión del hogar y de prohibición de acercamiento, desobedeciendo además las instrucciones del personal policial que concurrió al lugar.
La pena acordada es de un mes de prisión, que unificada con una condena condicional previa de ocho meses da como resultado una pena única de nueve meses de cumplimiento efectivo. La jueza leerá la sentencia la semana próxima —entre miércoles y jueves, según la agenda judicial— y Lovera permanecerá detenido hasta entonces.
A pedido de la defensa, la magistrada ordenó librar un oficio al lugar de detención para que, ante cualquier problema de salud, Lovera pueda ser trasladado de inmediato al centro asistencial más cercano. El propio imputado explicó ante la jueza que venía siendo atendido por un psiquiatra por una situación de adicciones.
“Cuando tomó conocimiento de la investigación, lejos de someterse a proceso, intentó fugarse. Debió ser perseguido por personal policial de dos provincias para lograr su detención”, señaló la jueza Chávez al ordenar cuatro meses de preventiva para Solano Figueroa.
