
(NOTI-RIO) El conflicto, que acumula meses sin resolución, escala con una nueva medida de fuerza en Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa. Los prestadores denuncian una pérdida del 75% del valor real de los aranceles y advierten que el sistema de salud privado de la región está al límite.
A partir de este miércoles, los afiliados de PAMI en cuatro provincias patagónicas vuelven a enfrentar serias restricciones para acceder a la atención médica en el sistema privado. Más de 30 clínicas y sanatorios de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa anunciaron la suspensión de las consultas de guardia bajo cobertura de la obra social, en el marco de un conflicto arancelario que no encuentra solución desde hace meses.
La medida fue comunicada a través de un documento conjunto firmado por las instituciones. Según aclararon, las emergencias de riesgo de vida seguirán siendo atendidas por estricta responsabilidad médica, pero las consultas generales de guardia quedarán fuera de la cobertura del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI).
Un conflicto con historial
No es la primera vez que las clínicas privadas patagónicas toman medidas de este tipo. En febrero de 2026, ya habían suspendido prestaciones programadas y ambulatorias, en respuesta a una nota enviada el 4 de ese mes al director ejecutivo del organismo, Esteban Leguízamo, en la que advertían que sin soluciones concretas la interrupción de servicios sería inevitable. En esa oportunidad, las restricciones se levantaron tras transferencias parciales de deuda.
Hacia fines de abril, el conflicto volvió a escalar: primero con la suspensión de cirugías programadas y luego, días después, con la interrupción de prácticas ambulatorias —consultas con especialistas, diagnóstico por imágenes, endoscopías, cardiología—, que afectó a más de 30 instituciones de la región.
A principios de mayo, y tras una reunión con el director general del instituto, las clínicas levantaron temporalmente las restricciones en un gesto de buena voluntad, a la espera de una propuesta concreta de PAMI. La tregua tenía fecha de vencimiento: el martes 12 de mayo.
La propuesta que no alcanza
En ese encuentro, Leguízamo informó incrementos arancelarios del 1,9% para mayo y otro 1,9% para junio. Para las instituciones privadas, la cifra resultó inaceptable. Según detallaron referentes del sector, frente a una inflación proyectada del 19% para el primer semestre de 2026, la actualización oficial no llegaría siquiera al 4% acumulado.
Desde diciembre de 2023, los aranceles que abona PAMI subieron un 130%. En el mismo período, la inflación acumulada superó el 300%, lo que implica que haría falta una suba de al menos el 75% para equiparar ambas variables. “No cubrimos costos y las brechas son insalvables”, afirmó Andrés Sabalette, administrador del Sanatorio Juan XXIII de Río Negro.
En el plano nacional, seis asociaciones y cámaras de prestadores describieron la situación con números aún más críticos: un retraso de 102% en los valores, con ofrecimientos de apenas 1,9% para junio y 1,9% para julio, con impacto en liquidaciones recién en agosto y septiembre de 2026.
Tras el vencimiento de la tregua sin avances concretos, las instituciones retomaron las restricciones. “Luego de esa reunión, por nuestra parte volvimos, una vez más, a presentar alternativas de actualizaciones parciales. Pero, a la fecha, no hemos tenido avances de ningún tipo, ni expectativas o indicios de que ello vaya a ocurrir”, señalaron en su comunicado.
Qué cambia para los jubilados
En la práctica, los afiliados de PAMI que necesiten atención en guardia en cualquiera de las instituciones adheridas al reclamo tendrán tres alternativas: abonar la consulta de manera particular, concurrir a hospitales públicos de la región, o postergar la atención.
Esta última opción es la que genera mayor preocupación entre profesionales de la salud y organizaciones de jubilados. Cuadros clínicos leves que no reciben atención oportuna pueden derivar en complicaciones graves.
También quedan afectadas cirugías que requieren materiales específicos cuyo costo no está contemplado en los aranceles actuales de PAMI: neurocirugías, cirugías urológicas y endoscópicas, entre otras. Según las instituciones, el organismo tampoco provee dichos insumos, lo que hace materialmente imposible realizarlas.
Presión sobre el sistema público
Uno de los efectos previsibles de la medida es el traslado de consultas hacia los hospitales públicos de la región. Los propios prestadores privados solicitaron reuniones con los ministros de Salud de las cuatro provincias para analizar el impacto sobre el sistema estatal.
En varias localidades patagónicas, las guardias hospitalarias públicas ya operan al límite de su capacidad. La incorporación de pacientes derivados por las restricciones en el sector privado podría generar mayores tiempos de espera y presión adicional sobre el personal y la infraestructura.
Las instituciones involucradas
Entre las firmas del comunicado de esta nueva medida figuran instituciones de peso en la región. En Río Negro: Leben Salud, Hospital Privado Regional, Sanatorio San Carlos, Clínica Juan D. Perón, Sanatorio Austral, Clínica Central, Clínica Viedma, Clínica Roca, Policlínico Privado, Sanatorio Juan XXIII, IMEPA, Policlínico Modelo, Clínica Cruz del Sur, Instituto Radiológico General Roca y Sanatorio Río Negro. En Neuquén: ADOS, Clínica y Maternidad Eva Perón, Sanatorio Plaza Huincul, Clínica Pasteur y Clínica Chapelco. En Chubut: Clínica San Miguel, Clínica del Valle, Sanatorio de la Ciudad e Instituto Cardiovascular Rawson. En La Pampa: Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Modelo, Clínica Regional, Diagnóstico Integral Médico, Clínica Santa Teresita y Fundación Faerac.
La voz de los prestadores
En el comunicado difundido, los prestadores fueron contundentes: “La pérdida del valor real de los aranceles con que PAMI retribuye los servicios médicos que brindamos alcanza al 75%, en relación a la inflación, si medimos solamente el período que abarca los últimos dos años y medio”.
Y agregaron: “Lamentamos los inconvenientes que esta situación causa a los afiliados pero, como lo venimos manifestando, el sistema y la atención continuará deteriorándose en la medida que PAMI no defina políticas relacionadas con el financiamiento necesario para la atención médica”.
PAMI, por su parte, señaló que convocará a los prestadores a continuar el diálogo. Hasta el cierre de esta nota, el organismo no había emitido una respuesta pública detallada frente al reinicio de las restricciones.

