
(NOTI-RIO) Los adultos mayores que residen en el hogar Próspero Tondelli protagonizaron una salida recreativa muy especial al visitar las instalaciones de la Fundación Aneley. Lejos de la rutina habitual, la jornada los invitó a vivir una experiencia distinta: el contacto directo con caballos, la expresión artística y el encuentro genuino entre personas.
Esta iniciativa surgió como una propuesta del equipo de adultos mayores de la residencia, con el objetivo fundamental de trabajar de manera interinstitucional.
Según explicaron desde la organización, la idea es que los residentes puedan salir, conocer otros espacios de la localidad y la comarca, y fortalecer sus vínculos con la comunidad.
El momento más significativo se vivió dentro del corral. Allí, los caballos se acercaron uno a uno a los visitantes, generando instantes difíciles de poner en palabras: miradas que se cruzan, manos que se extienden y silencios cargados de emoción.
Para muchos de los participantes, fue una experiencia inédita que los conectó con algo profundo, rompiendo la cotidianeidad del hogar.
Pero la jornada no se agotó en el vínculo con los animales. También hubo espacio para el arte, para compartir historias y para el encuentro entre generaciones, en un marco que combina el trabajo con caballos con una propuesta de acompañamiento integral.
Desde el equipo del Hogar Próspero Tondelli destacaron que estas actividades no son azarosas, sino que nacen de la escucha activa hacia los residentes. “Las actividades que se piensan tienen que ver con lo que a ellos les interesa y les motiva”, señalaron, resaltando la importancia de que los adultos mayores sean protagonistas de su propio tiempo libre.
Este encuentro con la Fundación Aneley, quienes fueron destacados por su recepción afectuosa y apertura, representa solo el inicio de un cronograma de salidas planificadas para todo el año.
El proyecto busca seguir proyectando visitas a diversos espacios de la zona, entendiendo que estas experiencias no solo recrean, sino que también abrazan, acompañan y dejan huellas que no se borran fácilmente.
Este tipo de iniciativas pone de relieve la importancia de seguir brindando a los adultos mayores vivencias que van más allá del cuidado cotidiano, promoviendo un envejecimiento activo y plenamente integrado a la sociedad.
El encuentro fue posible gracias al compromiso del equipo que acompaña a los residentes día a día, y a la apertura de la Fundación Aneley, que sumó su espacio y su trabajo a esta propuesta.







