El defensor de Mario Luis Pino Vinet, que fue condenado a 13 años de cárcel por rapto, violaciones continuadas, lesiones y privación de la libertad de una menor de 14 años, interpuso un recurso porque una jueza le revocó el beneficio de las salidas transitorias. Es que en una de esas salidas golpeó a su novia y hay una denuncia por violencia de género. El abogado considera que no se respeta el principio de inocencia.
En noviembre del año pasado, Pino Vinet fue acusado por golpear a su pareja en Plottier. La mujer lo denunció cuando él regresó al penal de Cipolletti y entonces la presidente de la Cámara Primera, Alejandra Berenguer, le suspendió el beneficio de las salidas transitorias.
Pino Vinet estaba autorizado a visitar a su madre, que vive en Plottier. Su hermano lo buscaba en el penal de Cipolletti y lo llevaba hasta la localidad neuquina pero en una de esas salidas el condenado buscó a su novia en Cipolletti y la llevó obligada. No se conocen las causas pero la mujer denunció que “el domador” la golpeó muchísimo y luego le dio un pulóver para ocultar la marcas del brutal ataque. La víctima tiene un bebé de seis meses y conoció al imputado a través de un teléfono que difundieron en una radio muy escuchada por los presos del penal.
Como le denegaron el recurso, el defensor público Juan Pablo Piombo argumentó que la decisión era arbitraria y que tenía que resolverlo la “cámara en pleno”. Presentó una casación en el Superior Tribunal de Justicia.
En noviembre de 2008, la Cámara Primera condenó al acusado a 13 años de prisión a raíz del rapto, violaciones, lesiones, privación ilegítima de la libertad e inducción a la fuga de una menor de 14 años, que en 2004 fue rescatada de un puesto luego de permanecer más de un mes a merced del sujeto. Se detectó en el cuerpo de la chica “hematomas varios, excoriaciones en ambos pómulos, cicatrices recientes y antiguas de tipo lineal (latigazos y azotes)”.
UN POCO DE HISTORIA DE PINO
años 2008
Mario Luis Pino Vinet, conocido como “el domador de caballos”, volverá a ser juzgado por la sustracción, privación de la libertad, reducción a la servidumbre, abuso sexual con acceso carnal agravado y lesiones leves reiteradas de una menor de 14 años.
Ahora los encargados de evaluar su responsabilidad serán los jueces Guillermo Baquero Lazcano, César Gutiérrez Elcarás y Pablo Repetto, subrogantes de los integrantes naturales de la Cámara Primera del Crimen.
Pino Vinet fue juzgado en noviembre del año pasado pero resultó absuelto en la mayoría de los delitos que le reprochaban. La Cámara Primera lo condenó sólo a ocho meses de prisión por lesiones leves reiteradas porque, entre otros argumentos, consideró “endeble desde el comienzo” el relato de la víctima.
“Frente a un testimonio de tan baja calidad, su eficacia probatoria se ve seriamente erosionada para conformar certeza positiva acerca de cuáles fueron los hechos que realmente ocurrieron y cuáles no, su debilidad mental leve diagnosticada (…) puede en mi entender acercar alguna explicación a sus erráticas y contradictorias manifestaciones”, había fundamentado el juez Daniel Drake en la sentencia.
El fiscal subrogante José Rodríguez Chazarreta -que había pedido 13 años de prisión para el imputado- presentó un recurso de casación, que derivó en que el fallo fuera anulado por el Superior Tribunal de Justicia y que Pino Vinet tuviera que ir a juicio por segunda vez.
Las audiencias fueron fijadas para el lunes, martes y viernes de la semana próxima, a partir de las 10. Serán cerradas al público porque la víctima era menor de edad cuando ocurrieron los hechos.
Según la acusación, en febrero de 2004, Pino Vinet sustrajo a la menor del domicilio que habitaba junto a sus padres en Cipolletti y la trasladó hasta un puesto cercano a Contralmirante Cordero. Allí habría abusado sexualmente de ella por primera vez, impidiéndole que se apartara de él.
Durante el tiempo que la joven fue retenida, habría sido víctima de violencia física y psicológica. Pino Vinet la habría retenido contra su voluntad, “intimidándola de muerte, causándole lesiones en su cuerpo mediante golpes de puño, patadas o con elementos como rebenque o armas de fuego, que se presume apoyaba en su cabeza o en la boca”, planteaba la imputación.
El “domador” llegó a juicio por primera vez por “sustracción de menor de edad en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad y reducción a la servidumbre, en concurso material con el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado y lesiones leves reiteradas en un número indeterminado de veces”. Como la sentencia fue declarada “nula”, volverá a ser juzgado por los mismos delitos.
El imputado se hizo conocido en 1995 por haberle “cocido la boca con alambre” a otra pareja.
Con distinta composición de la Cámara, deberá realizarse nuevamente el juicio contra Pino Vinet.
El juicio oral contra Luis Mario Pino Vinet, conocido por su profesión de domador así como por haber sido investigado por reiterados delitos contra la integridad sexual de varias mujeres, deberá realizarse nuevamente tal lo dispuso esta semana el Superior Tribunal de Justicia (STJ), de Río Negro. De este modo el STJ anuló totalmente la sentencia que la Cámara Primera del Crimen de Cipolletti emitió el 6 de diciembre de 2006, mediante la cual se absolvía a Pino Vinet de los delitos de privación ilegítima de la libertad, reducción a la servidumbre en concurso material con abuso sexual con acceso carnal reiterado, en tanto que se le daba una pena de 8 meses por las lesiones que el sujeto le había provocado a una menor de 14 años (al momento del delito), oriunda de Cipolletti.
Los numerosos delitos por los que se investigó al sujeto ocurrieron a partir de febrero de 2004, cuando el hombre ingresó violentamente a una casa del barrio Anaí Mapu y secuestró a la adolescente identificada como ESF, tras amenazarla con matar a sus hermanos y sus padres. Pino Vinet tenía ya una condena y estaba prófugo por ejercer violencia en Río Colorado contra una ex pareja suya, a quien entre otras cosas le cosió la boca.
Por esta razón y atentos a que el STJ hizo lugar a la casación interpuesta por el fiscal de Cámara Subrogante José Rodríguez Chazarreta, el juicio deberá efectuarse nuevamente pero con otros jueces. En el recurso interpuesto, Rodríguez Chazarreta dijo que «la sentencia incurre en arbitrariedad por absurdo en la valoración de la prueba y violación de las reglas del razonar».
Cuestionamientos a la sentencia
En la resolución del STJ que lleva la firma de los jueces Alberto Balladini, Víctor Sodero Nievas y Luis Lutz, se destaca lo que, a entender de los magistrados, fue una «(…) valoración fragmentada y parcializada de la prueba para condenar sólo por la figura de lesiones, dejando de lado el rapto impropio que considera acreditado».
Además señalan que en las audiencias de debate quedó en claro que Pino Vinet permaneció todo el tiempo armado con una escopeta durante el tiempo que mantuvo secuestrada en un campo de la zona rural cipoleña, lo que indica que la menor nada podía hacer para liberarse. Cuestiona así mismo que los magistrados hayan valorado sólo una parte del testimonio brindado por un médico forense en el debate oral, aceptando lo dicho por el profesional respecto de las marcas que mostraba la menor y que indicaban que había sido sometida a golpes, y tenía signos de ataduras. Sin embargo los camaristas no aceptaron lo relacionado con los probados abusos sexuales, también constatados por el médico legal.
También el fallo del STJ establece que la Cámara Primera no hizo lugar a lo establecido por el Código Penal en cuanto a la figura de estupro. El Artículo 120 del Código Penal reprime actos sexuales realizados con consentimiento por personas que no tienen la necesaria madurez sexual, delito para el cual el sujeto pasivo debe tener más de 13 años y menos de 16.
En la parte final los jueces del Superior Tribunal de Justicia consideran que «resulta inadmisible que los juzgadores sean contrarios, de un modo tan grosero a la adecuada calificación jurídica de los propios hechos que tienen por acreditados, obviando la consideración de figuras delictivas básicas.
Brutales agresiones
Entre todas las agresiones a las que Pino Vinet habría sometido a la joven aparece una situación de sometimiento y sujeción por situaciones como colocarle un arma de fuego en su cabeza, amordazándola con palos en su boca a los fines de que no gritara cuando se dirigía a buscar alimentos o agua, obligándola a caminar varios kilómetros.
Después de varios días de horror para la adolescente Pino Vinet, de profesión domador y jornalero, abandonó a la menor dándose a la fuga.
El sujeto fue detenido meses después en la ciudad neuquina de Plottier.