Adriana reclama justicia por la muerte de su nieto

(NOTI-RIO) Adriana Llanquileo junto a su hija Bárbara de 17 años continúan buscando repuestas claras de la justicia con respecto al  fallecimiento en un sanatorio de Kevin de tan solo 24 días de vida.

Las mujeres relataron y denunciaron distintos entramados pocos claros que les despiertan sospechas de posibles irregularidades dentro de la clínica Juan XXIII, desde el mismo día del nacimiento de la criatura.

La adolescente primeriza, con 35 semanas de embarazo fue derivada desde el hospital de Rio Colorado al centro de mayor complejidad para su mejor atención y dio a luz mediante cesárea  el 18 de septiembre del año pasado a las 19,15 horas con un peso de 2 , 240 kgs.

El bebe al nacer tenía una infección que fue superando con los correspondientes tratamientos y permaneció en observación y con evolución favorable.

El tratamiento se había hecho con el nene internado y aislado, manteniendo el constante contacto de los profesionales de la clínica, la madre y su abuela.

“El 27 de septiembre de repente y cuando ya tenía fecha de alta, me informan que Kevin estaba en situación crítica. Uno de los médicos primero me dice que tenía hidrocefalia y después otro médico dice que se trataba de una Meningitis. Pero durante todo ese tiempo, la criatura siempre compartió la habitación con otros bebes y nosotras  manteníamos un contacto permanente y jamás se pudieron ver síntomas de la enfermedad, lo que me hace pensar que puede haber negligencia o impericia de los profesionales de la clínica” comentó Adriana y agregó “A mi hija Bárbara tampoco la atendieron como corresponde, la tuvieron 22 días con los puntos de la cesárea.”

Con un extenso relato, entrecortado por las lágrimas de lo sucedido durante ese tiempo, la abuela de la criatura dijo “Unos días antes del fallecimiento, los médicos estaban apurados e insistían contantemente que diéramos la autorización para desconectar al bebe de la máquina que lo mantenía con vida. El 11 de octubre a las 20 horas dejo de existir  y  tuvimos que velarlo en soledad en una sala de General Roca, porque en la documentación que me costo que me estregaran, llamativamente estaba con el apellido cambiado.”

La mujer decidió presentar la denuncia penal en la fiscalía de la doctora Alasino para se exhuma el cuerpo y se le practique una autopsia, para determinar fehacientemente de qué falleció la criatura. “Nosotros queremos saber qué paso con mi nieto, para que pueda descansar en paz. Hasta el momento parece que a nadie quiere investigar porque a nadie le interesa la verdad. Seguramente porque somos una familia trabajadora y no tenemos dinero. Solo pedimos justicia” finalizó la mujer.

RC1 ADRIANA LLANQUILEO DENUNCIANTE

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