Y un día “el cota” dijo adiós al fútbol

El domingo, el fútbol de la región despidió a uno de los más grandes jugadores, sino el más grande, surgido de sus entrañas.

Mario Alvarez, “el cota”, ese pibe desfachatado que nació y se crió con una pelota de fútbol a la que tendría por siempre como amiga y que se empapó de esa tinta roja que desde chico aprendió a reconocer como los colores de su pasión, se despidió el pasado domingo de la actividad y lo hizo, como no podía ser de otra manera, llevando la casaca número 9 de Sportsman.

Sin embargo, no fue la mejor despedida. Su equipo perdió pero, en todo caso, ese sería – a esta altura de las circunstancias – un detalle infinitamente menor.

Lo más triste, es que el ídolo, ese que también se calzó alguna vez la casaca de Olimpo de Bahía Blanca, Cipolletti, Atlético Tucumán, Barcelona de Ecuador y Cruz Azul de México entre otras, no se despidió ante una tribuna colmada de hincha como hubiera sido justo.

Solo un centenar de hinchas desperdigados en la inmensidad de los escalones que dan a calle San Martín fueron testigos de su último partido, en la cancha que lo vio trazar sus primeras gambetas y que aulló sus primero goles.

Su alejamiento pasó casi inadvertido de no ser porque el colega Hugo Sánchez y nosotros estábamos en la cancha esa noche. Y porque cuando llegó al vestuario, sus compañeros – muchos de ellos pibes que cuando el “9″ calaba las defensas rivales en el fútbol regional apenas si habían nacido – le brindaron un caluroso aplauso de reconocimiento.

Pero dicen que el fútbol siempre da revancha y Mario Alvarez la tendrá. Dicen – y ojalá que así sea porque se lo merece como jugador pero más aún como persona – que para el invierno, cuando el fútbol del mundo haga su receso, tendrá su partido despedida.

Entre quienes podrían estar esa noche en Choele Choel se menciona al delantero ex Boca y Banfield y jugador de la selección nacional Rodrigo Palacio, con quien “cota” compartió plantel en Bahía Blanca.

La propuesta está. Vale la pena que la dirigencia de Sportsman y del fútbol de la Liga Avellaneda en general, hagan el esfuerzo para gestar la gran fiesta para premiar y agradecer a quien regaló tanto fútbol y nos hizo sentir orgullosos, porque todos alguna vez, mirando sus actuaciones por televisión, inflamos el pecho de orgullo y dijimos…  ”El cota Alvarez … ese es de acá”.DSC_0321

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