Adolescentes: bajó el uso de preservativos y creció el de la píldora del día después

Aunque considerada por los especialistas como la generación que dispone de más información en materia de cuestiones sexuales y de género, los adolescentes de hoy siguen exponiéndose a riesgos innecesarios a la hora de iniciarse en la vida sexual. Así surge de dos estudios conocidos esta semana, uno de alcance nacional y otro provincial que muestran que los adolescentes tienen información sobre cuestiones sexuales, pero no siempre la ponen en práctica de la manera adecuada.

Esta situación se da en el marco de un despertar, que actualmente se produce en la región entre los 13 y los 14 años, a una sexualidad que es vivida con mayor naturalidad que en generaciones pasadas.

Hay otros aspectos que preocupan y uno de ellos es la visión que los chicos tienen de las enfermedades de transmisión sexual, especialmente el Sida. A diferencia de generaciones anteriores, los actuales adolescentes no tienen referentes públicos o cercanos que luchen contra la enfermedad. A eso se suma la discontinuación de las campañas que promovían el uso del preservativo y los avances médicos que lograron la cronificación de la enfermedad, para generar una mayor despreocupación de los chicos frente a este problema.

Esta es uno de los principales datos que surgen de uno de los estudios, una investigación comparada que hicieron sociólogos del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires que buscaba indagar en los cambios en la sexualidad adolescente en los últimos siete años. Uno de los objetivos era medir el impacto de leyes y políticas de salud sexual y reproductiva recientes en la cultura juvenil.

Según el estudio, en el lapso estudiado se triplicó el número de adolescentes que usan la píldora del día después, mientras paralelamente se redujo un 10% el uso del preservativo.

Los datos revelaron que sólo seis de cada diez adolescentes usaron preservativo en su último encuentro sexual, mientras casi cuatro de cada diez chicas consultadas dijeron haber utilizado alguna vez la píldora del día después.

Los autores del estudio dedujeron de estos datos que los adolescentes le temen más al embarazo que al VIH y a las enfermedades de transmisión sexual y eso incide más en la forma de cuidarse en el inicio de la vida sexual.

El relevamiento indicó que uno de cada seis adolescentes consultados ya mantuvo relaciones sexuales. El 44% antes de los 16 años. En 2005 el 52% de los estudiantes había tenido relaciones y sólo el 39% de los menores de 16 años lo habían hecho. Ahora, el inicio, ocurre casi al inicio de la adolescencia. Paralelamente detectaron un incremento de la cantidad de chicas que a los 14 años ya habían mantenido relaciones sexuales.

Los datos preliminares de una encuesta desarrollada por esa dependencia sobre 548 adolescentes de la Provincia con una edad promedio de 16 años hablan de chicos que manejan más información que otras generaciones.

Así, los chicos consultados eligieron correctamente como opción verdadera a la que dice que el preservativo es la forma de prevenir a la vez enfermedades de transmisión sexual y embarazo (77%), 98% dijo conocer los métodos anticonceptivos existentes, 97,7% dijo que la mejor forma de evitar las enfermedades de transmisión sexual es utilizando el preservativo en toda la relación y 67,90% consideró verdadero que existe una pastilla llamada del día después que se usa cuando falló el anticonceptivo y al que consideraron el único método para prevenir un embarazo después de haber tenido una relación sin protección.

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