Unas 30 personas permanecían anoche en un pequeño edificio ubicado junto a la comisaría de Lamarque, rechazando la resolución de la jueza penal del Valle Medio, Natalia Costanzo, de trasladar a otras unidades a los seis policías alojados en el lugar. Son los uniformados procesados por la desaparición y asesinato de Daniel Solano, quienes la semana pasada llegaron desde el penal de Viedma. El séptimo detenido de la causa quedó en la capital.
Pasado el mediodía de ayer los imputados Sandro Berthe, Diego Cuello, Pablo Bender, Juan Barrera, Héctor Martínez y Andrés Albarran, quienes llevan más de 11 meses detenidos, fueron notificados por policías que debían ser trasladados a otras unidades: dos de ellos a Pomona, dos a Cipolletti y dos a Roca.
Rápidamente familiares de los policías se trasladaron a Lamarque para ocupar el edificio con los imputados, advirtiendo que no saldrían hasta que se les garantice que los detenidos no serían trasladados. Entre ellos hay siete menores de edad, y el mensaje que hicieron llegar a los medios fue: “Defenderemos esto aunque tengamos que pagarlo con nuestra vida y la de nuestros hijos”. La mujer de uno de los detenidos dijo que están “cansados de manoseos, porque cuando se firmó el traslado desde Viedma, en el acta la jueza Costanzo puso que el lugar donde serían alojados sería inamovible”.
La orden de traslado a distintas cárceles fue firmada por la jueza Costanzo, quien tras emitir las resoluciones entró en licencia por la feria judicial y ayer no pudo ser ubicada en la zona. Durante el receso retomó como juez subrogante, Víctor Soto, quien anoche se encontraba reunido con el secretario de Seguridad de la provincia, Daniel Badié, y los jefes de la Policía por este tema.
Se espera que hoy por la mañana estos funcionarios (el jefe de la Policía, Fabián Gatti; el subjefe Eladio Infante y el propio Badié) se reúnan con los policías detenidos para darles a conocer el traslado. En tanto, los imputados esperan que también llegue hasta el lugar donde están alojados el juez Soto.
Desde las familias de los detenidos hicieron conocer que la decisión de permanecer es “inamovible”. Días atrás los policías fueron trasladados de Viedma a Lamarque luego de que protagonizaran una suerte de copamiento de un sector del Penal 1. Ayer trascendió que la decisión del nuevo traslado habría sido tomada el viernes en Viedma, en una reunión en la que participó Badié.
Un dilema que se enfrenta con esta decisión es qué fuerza de Seguridad llevará a cabo el traslado. Ayer, fuentes policiales indicaban “ninguno de los azules se va a querer hacer cargo de esto”, en referencia a la policía provincial.
La de ayer fue una jornada cargada de tensión en Lamarque. Los abogados defensores de los policías sostenían no haber sido notificados por la justicia de la medida de traslado, por lo que se espera que hoy se concrete la medida o se revoque la decisión.