El aumento de la harina, las facturas y las pastas ya son más caras que el asado

Hace tiempo que por su alto precio, el asado es un lujo para los argentinos. Sin embargo, a raíz de los problemas con el trigo y la consecuente suba de la harina, otros clásicos de la mesa nacional, como las facturas y las pastas comienzan a instalarse con el rótulo de “prohibitivos”.

Es que a partir de la suba del 100% en el precio de la bolsa de harina en los últimos dos meses, ya es casi imposible pagar por una docena de facturas menos de $ 30. Y resulta más barato hacer un asado con ensalada para cuatro personas que una raviolada con tuco, pan y queso rallado.

En Bahía Blanca, la plancha de 48 ravioles, que equivale a una porción, cuesta 18 pesos; mientras que en algunas carnicerías del centro se puede comprar asado a 35 pesos el kilo o incluso más barato, aunque depende también de las pretensiones de cada cliente.

Así, en un cálculo para una familia tipo (4 personas), una raviolada con salsa fileto, queso rallado y pan puede costar hasta 100 pesos. Lo mismo ocurre con los ñoquis, cuyo precio varían entre 33 y 36 pesos el kilo, según se traten de papa o de ricota; mientras que un asado con pan y ensalada de lechuga y tomate para la misma cantidad de personas se puede arreglar por menos de 90 pesos.

A esto hay que sumar el valor nutricional de una y otra comida, donde la carne siempre prevalece por encima del resto.

A la hora del mate, el té o el café con leche la manera de acompañarlos también está sufriendo los embates de la magra cosecha del trigo. Una docena de facturas en una panadería del centro puede llegar a costar más de $40 la docena y, aún en los barrios es casi imposible encontrar un comercio que las venda a menos de $30.

Desde la secretaría de Comercio Interior adelantaron que “si el mercado no se normaliza, se implementará la ley de Abastecimiento y se procederá a decomisar el trigo en existencia para volcarlo en el mercado”.

Los cierto es que a medida que la tendencia de precios se confirma, el nuevo escenario comienza a amenazar algunas de las principales tradiciones gastronómicas de la familia argentina.Pastas-pagaba-cuesta-LUCIA-MERLE_CLAIMA20130704_0026_14

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *