Lo confirmó Juan José Aranguren en la audiencia pública que se desarrolla en la Usina del Arte. El ministro cuestionó que el servicio actualmente es “distorsionado, desigual, injusto y arcaico”, y ratificó la intención de llevar las subas hasta el 236%.
La audiencia pública por el gas que se lleva a cabo en la Usina del Arte tuvo, tal como se había anunciado, al ministro de Energía Juan José Aranguren como primer orador. Fue, además, el que más tiempo dispuso y lo aprovechó en toda su extensión: 20 minutos. A su término, escuchó aplausos y dio inicio a la larga lista de expositores, que si todo marcha según lo planeado llegará hasta 373 el domingo.
¿Qué fue lo más importante que dijo el funcionario? Ratificó la intención del Gobierno de aumentar las tarifas del 122 al 236 por ciento para usuarios residenciales, según el consumo; que las boletas irán de 107 a 953 pesos mensuales (más impuestos), con una escala media de $371, y que habrá “aumentos graduales semestrales en los próximos tres años” hasta llegar al objetivo de subsidios cero.
Los subsidios, argumentó, representan 5.700 millones de dólares anuales, una pérdida para el Estado que cuestionó hasta el hueso: dijo que “el suministro de gas en el país es distorsionado, desigual, injusto y arcaico”. Por eso, habrá una reducción de los subsidios del 81 al 50 por ciento del precio.
En el caso de las industrias y comercios, a partir del mes que viene el ajuste será del 500%.
“El precio promedio de la oferta es de 4,25 dólares por millón de BTU. Proponemos llevarlo a 4,72 dólares este año”, graficó.
Lo que le cuestionan al Gobierno es que quiere elevar el costo del gas en boca de pozo a 6,72 dólares (en Estados Unidos, por ejemplo, cuesta 2,50) y que Aranguren nunca explicó la composición de esos valores, que representan hasta el 70% de la factura final.
El ministro pisó terreno peligroso cuando recomendó “comparar” los precios futuros con los de otros servicios, como “la TV cable o la telefonía celular”, que son más caros. Además, insistió con que “en meses cálidos, el 95% de los hogares va a pagar menos de 500 pesos, y en los meses fríos, el 59% pagará menos de ese monto”.
Apoyado por una serie de diapositivas mientras brindaba su discurso, el funcionario más cuestionado del Gabinete de Mauricio Macri dijo también que “solo el 60% de los hogares tiene acceso a la red de gas natural”, que “el resto consume combustibles más caros” y que “en invierno se importa un tercio del consumo”.
En segundo lugar disertó el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Nicola, quien destacó que esa provincia “representa solo el 3% del territorio nacional, pero aporta el 50% del gas que se produce en el país, y el 20% del petróleo y de la energía eléctrica”.
El funcionario neuquino subrayó: “Nosotros podemos ofrecer una alternativa a partir de los recursos que tenemos, principalmente el gas no convencional” en el yacimiento Vaca Muerta. “Son recursos que ahí están, que nos pueden abastecer por los próximos 500 años. Solo hay que ir a buscarlos”, enfatizó.
En el “podio” de los primeros tres oradores de la Audiencia también estuvo el vicepresidente Estrategia y Desarrollo de Negocios de YPF, Fernando Giliberti. El funcionario remarcó que la mayor compañía del país participa con el 42% de la producción total de gas. Y reconoció que “el desarrollo de la producción de gas es un negocio de largo plazo”, al tiempo en que recomendó tener en cuenta que el consumo de fluido crece a un ritmo del 3% anual.
Corte de luz, censura, faltazo y “hambre” periodística
El debate por el aumento de tarifas tuvo varios condimentos. Por qué no llegó Weretilneck y los reclamos de los periodistas.
comienzo de la audiencia pública por el aumento de gas, que promete ser maratónica, tuvo algunos imprevistos como el inoportuno corte de luz en el sector de acreditaciones que puso nervioso hasta al propio ministro de Energía, Juan José Aranguren, y el faltazo del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que quedó varado por el paro de los pilotos de Aerolíneas Argentinas.
* íQué no pase en la audiencia por las tarifas de luz! El comienzo del debate público por el incremento de gas se retrasó por un inoportuno corte de luz que afectó el sistema eléctrico del área de acreditaciones de la Usina del Arte. La situación fastidió un poco al ministro de Energía y Mineria, Juan José Aranguren, que preguntó por qué pasadas las 9, cuando la audiencia debía haber comenzado, el auditorio estaba vacío.
* ¿Cuándo habla Tarifa? Parece un error, pero no: en el listado oficial de oradores que publicó ayer el Gobierno figura Julio Leonardo Tarifa, miembro del sindicato de petróleo y gas privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, que figura en el puesto número 95 de la audiencia.
* A lo Evangelina Carrozzo, pero sin mostrar sus curvas.
Un hombre entró pasadas las 13 al auditorio con un cartel, con el que se paseó delante de los presentes, en el que denunció: “Censura, no nos dejan participar. Somos más de 1000 inscriptos”.
* Reclamaron un aumento, pero del catering. Los periodistas acreditados a la audiencia pública amenazaron con sumarse a la protesta de las organizaciones de izquierda que se desarrollaba en la puerta de la Usina del Arte si no aparecía el desayuno. El ruidoso reclamo se escuchó, pero a medias, pasadas las 10 aparecieron algunas facturas dulces, el café lo tuvieron que pagar los periodistas.
* Intratables hizo escuela. Como si se tratara del programa que conduce Santiago del Moro, el moderador del encuentro, el ex funcionario porteño Javier Corcuera, advirtió al comienzo de la audiencia que quien se excediera en el tiempo previsto para la exposición iba a sufrir el tan temido corte de sonido.
* Después de la apertura a cargo de Aranguren, estaba previsto que hablara el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien no pudo viajar debido al paro de pilotos de Aerolíneras Argentinas. El moderador anunció que el mandatario provincial quedaría reprogramado para el puesto 95, justo cuando debe hablar Tarifa, ¿harán un dúo?
